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Análisis de los programas de alimentación de estirpes comerciales de broiler

Escrito por: José Ignacio Barragán - Consultor avícola independiente y Director técnico nutriNews, sección Aves
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UN ANÁLISIS DE LOS PROGRAMAS DE ALIMENTACIÓN DE LAS ESTIRPES DE POLLO COMERCIAL EN ESPAÑA.

Desde hace años, y con ciertas fluctuaciones relacionadas con sus diferentes resultados técnicos, las dos estirpes de pollo comercial que se emplean en nuestro país son el Ross 308 y el Cobb 500, de emplume lento o rápido.

Aunque debemos comentar que Ross está a punto de sacar nuevas tablas de rendimientos y de necesidades nutricionales, y que quizá las nuevas tengan diferencias importantes con las empleadas en el análisis.

Básicamente son animales muy similares, como no puede ser menos en estirpes muy desarrolladas genéticamente, ambas líneas presentan algunas diferencias, tanto en su aspecto de reproducción, como en el de engorde.

Por supuesto, no es este el momento ni el lugar de valorar cuál de ambas estirpes es más interesante para el productor, pero puede ser pertinente, dada la situación de costes actuales (especialmente del alimento) evaluar las diferentes recomendaciones nutricionales de ambas líneas genéticas y su posible impacto en los costes.

ANÁLISIS DE LOS DATOS PUBLICADOS

Para hacer este análisis nos limitaremos a emplear los datos publicados por ambas casas genéticas (Para Cobb la guía publicada en 2022, y para Ross las de 2019) tanto en sus tablas de resultados como en sus recomendaciones nutricionales.

Y ya se puede adelantar que los objetivos de resultado están algo lejos de los que se obtienen actualmente en nuestro país.

Esto, en cualquier caso, no es trascendente, ya que finalmente emplearemos, como he indicado, los objetivos de peso y consumo de ambas estirpes.

RESULTADO DEL ESTUDIO

En mi opinión, este estudio debe establecerse desde una doble perspectiva. Por un lado, podemos comparar los resultados teóricos esperados en pollos sacrificados a los mismos días, ya que generalmente la estructura de producción de las empresas no permite ajustes muy significativos de los días de crianza (menos aún si producimos animales de ambas estirpes a la vez).

Pero, si como en el caso presente, hay ciertas diferencias en cuanto a la velocidad de crecimiento de los animales, podemos hacer también un análisis de los resultados a igualdad de peso, suponiendo que dispongamos de medios para sacrificar a los animales en función de su capacidad de crecimiento.

La diferencia entre ambos análisis podría ser significativa, o no….

Si consideramos como válidos los resultados publicados de ambas estirpes en cuanto a pollos de los mismos días, y empleamos los datos a 40 días, tendríamos los siguientes datos:

 

Tabla 1. Resultados de estirpes Cobb y Ross.

 

Como vemos, y según lo publicado por ambas líneas genéticas, los pollos de Cobb tienen un consumo diario notablemente mayor, una mejor ganancia de peso, y por tanto, mayor peso final y un IC algo más bajo (alrededor de un tres por ciento). En términos de coste, la diferencia vendría dada por el menor IC y, sobre todo, por el mayor peso final de los animales.

PESO MEDIO FINAL Y CONSUMO MEDIO POR DÍA

Si ahora consideramos pollos sacrificados al mismo peso, independientemente de la edad de los mismos, tendríamos los siguientes valores para animales de aproximadamente 2,600 kilos de peso vivo, que es aproximadamente el peso medio final de los pollos en España:

Tabla 2. Peso medio final de los pollos en España

 

En este escenario, que repito se basa en los datos aportados por las estirpes, y no en ningún ensayo experimental o datos reales de campo, se observa que los pollos de Cobb mejoran su ventaja en relación a los de Ross, especialmente en cuanto al IC se refiere, ya que en este caso la diferencia es de casi un 6%, básicamente por el hecho de que ahora el diferencial de consumo medio por día es bastante menor, al estar tres días menos en la granja.

Los datos disponibles de nuestro país indican que, en efecto, el consumo medio por día de los pollos de Cobb es bastante mayor que el de Ross, y. como consecuencia, la ganancia media es también superior en estos animales (y, por tanto, su peso final a igualdad de días). Finalmente, la mortalidad tiende a ser algo más alta, sin que se vean muy grandes diferencias en el IC.

Vistas estas diferencias, se puede pensar que un tipo de pollo puede ser más eficiente que otro si podemos organizar sacrificios diferentes, en cuanto a días, según el tipo de pollo. Otra cosa, muy diferente, es si realmente nuestra estructura de producción, sacrificio, y logística nos lo permite…

RECOMENDACIONES NUTRICIONALES

Por otra parte, las recomendaciones nutricionales de ambas estirpes, posiblemente en relación a su diferente comportamiento en el engorde son también ligeramente distintas. En un primer vistazo rápido, y empleando de nuevo los datos publicados tenemos las siguientes:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Energía

Como vemos, hay algunas diferencias muy relevantes. El programa de Ross pide aproximadamente un 4,5% más de energía (esto se podría asociar a la diferencia notable de consumo diario que, como hemos visto, es de el mismo rango exactamente en el caso de pollos a isopeso)

Proteína Bruta

También hay una diferencia notable en el nivel de Proteína Bruta, que sin embargo no se aprecia en el caso de la lisina. Así, la diferencia en PB es de un 6%, y la de la lisina escasamente un 2%.

Esto resulta muy interesante, ya que, en la actualidad, y como casi todo el mundo trabaja con PB ideal y minimizando los niveles de PB en la dieta, la diferencia en realidad es muy pequeña.

Minerales

Finalmente, la diferencia en el caso de los minerales es mucho más llamativa en el caso del calcio que en el del fósforo disponible.

Aminoácidos

Si nos ajustamos por tanto a las tablas de ambas estirpes tendremos dietas con menores valores de energía y proteína bruta en el caso de Cobb, pero con niveles mucho más ajustados de aminoácidos (al menos en relación al valor de referencia de lisina).

En cuanto al perfil de aminoácidos, este es muy similar en los dos casos, tal como se indica a continuación:

Tabla 4. Perfil de aminoácidos de Cobb y Ross

Ahora se trata de ver hasta qué punto ajustarse a las recomendaciones de nutrición de las dos casas de genética afecta al coste de alimentación de ambas. Para ello, se formula, con precios de materias primas actuales, un programa de nutrición completo para cada una de las estirpes.

ANÁLISIS DE PRECIOS DE LOS PROGRAMAS NUTRICIONALES

Si hacemos un análisis comparativo de los precios de los dos programas, empleando precios actuales de materias primas, y ajustándonos estrictamente a las recomendaciones publicadas, los precios de los diferentes alimentos quedarían como sigue (Debemos agradecer al servicio de formulación de Nutega la realización de los diferentes programas):

Tabla 5. Análisis comparativo de los precios

 

O, presentado en forma de gráfica:

Gráfico 1. Coste de alimentación

 

Sin entrar en grandes consideraciones, parece claro que, a la vista de las recomendaciones de las dos líneas genéticas, el programa de Cobb resulta ser de aproximadamente 30 euros/Tm más barato a los precios actuales.

En términos objetivos, la diferencia de precio se debe en gran medida a la reducción de la EM y del nivel de PB como tal, ya que como hemos indicado, los valores de aminoácidos son más parecidos en ambos programas.

Desde el punto de vista de los datos zootécnicos, es cierto que el valor de EM de una de las dietas se compensa con el mayor consumo de la estirpe correspondiente, de modo que la ingesta final de energía en ambos casos es muy similar.

Por otra parte, el IC final, a igualdad de peso termina por ser bastante similar también (aunque esto puede variar de unas condiciones a otros, o bien entre diferentes empresas).

En cualquier caso, debemos considerar no el IC si no el coste de alimentación (precio del pienso multiplicado por la conversión)

DIFERENCIACIÓN DE DIETAS

Ahora bien, el factor ganancia de peso puede ser interesante en determinadas circunstancias, bien porque se emplee para aumentar el peso final de los pollos a igualdad de días, bien porque se obtenga una reducción de días a igualdad de pesos.

En un caso podemos esperar una reducción de los costes asociados al peso de los animales (granja, pollito, logísticos, etc). En el otro una mejora, si bien teórica, del IC por menos días en la granja.

Si estos parámetros se siguen dando con una dieta diferenciada, puede existir una cierta ventaja en emplear diferentes alimentos para las dos estirpes de comercialización en la península ibérica. Otra cosa será que, en condiciones de campo, los animales se comporten de forma más o menos similar a lo que las diferentes tablas indican.

En general, en España no se suelen hacer dietas diferenciadas para cada tipo de pollo, y lo que encontramos son consumos y ganancias superiores en el caso de Cobb, pero IC entre similares y algo mayores en Cobb, con pesos finales y mortalidad también algo mayores en esta estirpe.

Por otra parte hay que considerar la complicación logística que esta diferenciación de dietas implique, que puede ser mayor que el teórico beneficio esperado, y que dependerá en buena parte de la diferente proporción de animales de ambas estirpes en nuestra integración.

 

DISCUSIÓN Y CONCLUSIÓN

Como resumen, y si en la misma empresa tenemos pollos de ambas estirpes en un número suficiente para justificar ciertas complicaciones logísticas podríamos sugerir que los pollos de Cobb se empleen en los casos que su mejor GMD justifique su uso.

Otra cuestión podría ser mantener los pesos medios similares, sacrificando los pollos de Cobb ligeramente antes que los de Ross, para tratar de reducir el consumo total de aquellos.

Finalmente, tratar de dar a los pollos de Cobb una dieta más ajustada a las recomendaciones de esta estirpe. Ahora bien, si somos francos, lo cierto es que las dietas medias de nuestro país hace tiempo que se parecen mucho más a los requerimientos de Cobb que de Ross, con niveles de EM y de PB mucho menores que los empleados antes.

Así que probablemente no estemos en condiciones de rebajar mucho los niveles de EM y PB que ya se emplean, lo que reduce significativamente la posibilidad de ahorro con unas dietas u otras. Hay que ser por tanto muy cauto con las posibilidades reales de abaratamiento con dietas diferentes.

Otra cosa es si incrementar los valores de EM y de PB de los pollos de Ross significaría grandes mejoras de los resultados de estos. A título puramente personal, y a luz de los datos que vemos, no parece que esto fuese a dar diferencias muy apreciables, al menos en lo referente a la EM. Tal vez dietas con más aminoácidos, y sin incrementar a PB mejoren la GMD de estos animales, haciendo interesante su uso. Pero de nuevo, deberemos considerar atentamente la relación incremento seguro del precio contra reducción del IC esperado.

 

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