La Unión Europea es el segundo mayor productor mundial de carne de porcino, por detrás de China, mientras que España ocupa la primera posición dentro de la UE, concentrando aproximadamente una cuarta parte de su producción y con una tasa de autosuficiencia superior al 196% (MAPA, 2024).
Esta posición convierte al porcino en uno de los sectores estratégicos de la ganadería española, con una elevada dependencia de los mercados internacionales.
| Sin embargo, el sector se enfrenta actualmente a importantes desafíos, como la aparición de peste porcina africana en jabalíes silvestres en España a finales de 2025, las restricciones comerciales derivadas de esta enfermedad, la presión sobre los precios de venta y los costes de producción, así como las crecientes exigencias en materia de bienestar animal y sostenibilidad. |
A estos desafíos se suman las restricciones en el uso de antibióticos y la retirada, en junio de 2022, de los medicamentos veterinarios con óxido de zinc, utilizados tradicionalmente a dosis farmacológicas para controlar las diarreas posdestete.
Estas limitaciones adquieren especial relevancia durante el destete, una de las etapas más críticas de la producción porcina, en la que coinciden numerosos factores de estrés: la separación de la madre, el cambio de alimentación, el traslado a nuevas instalaciones y la mezcla de animales de diferentes camadas.
Todo ello, unido a la inmadurez del sistema digestivo e inmunitario, incrementa el riesgo de problemas digestivos y pérdidas productivas.
Para afrontar estos retos, el sector ha desarrollado estrategias que combinan:
| En este contexto, la nutrición desempeña un papel fundamental, especialmente durante el destete, por lo que resulta imprescindible diseñar programas nutricionales adaptados a las características productivas y sanitarias de cada sistema productivo. |
1.Importancia del predestete
Es fundamental destetar lechones con un aparato digestivo suficientemente desarrollado.
Para ello, debemos buscar edades de destete superiores a los 27 días, pesos elevados y animales que ya estén acostumbrados a consumir pienso sólido.
En este sentido, es importante ofrecer un pienso altamente digestible y palatable lo antes posible, preferiblemente antes de los 10 días de vida.
Esta práctica favorece la maduración del sistema digestivo y la adaptación a las materias primas de origen vegetal, facilitando su consumo después del destete.
| En esta etapa, aunque el pienso debe estar correctamente equilibrado nutricionalmente, la prioridad debe ser conseguir que los lechones “aprendan a comer”, ya que la leche materna continúa siendo su principal fuente de nutrientes. |
2.Manejo del pienso
El manejo de la alimentación puede ser tan importante como la propia composición del pienso.
En esta etapa es relativamente frecuente que los lechones tarden en comenzar a comer debido al estrés asociado a los numerosos cambios y a las peleas para establecer nuevas jerarquías.
Esto puede provocar periodos de ayuno seguidos de “atracones”, que favorecen la aparición de diarreas.
| Por ello, conviene evitar la acumulación de factores de estrés, como hacer coincidir el destete con cambios bruscos en la composición o presentación física del pienso. Siempre que sea posible, los cambios deberían realizarse de forma gradual, unos días antes o después del destete. |
Además, es fundamental disponer de suficiente espacio de comedero en relación con el número de animales y regular correctamente su apertura, evitando tanto la competencia por el alimento como su acumulación excesiva, que puede favorecer consumos descontrolados.
Presentación del pienso
En líneas generales:
Las papillas pueden estimular el consumo, aunque requieren más mano de obra, un manejo cuidadoso y una limpieza frecuente para evitar fermentaciones y problemas higiénicos.
La harina puede facilitar el inicio del consumo durante la lactación, al adherirse al hocico del lechón y favorecer su familiarización con el alimento.
Además, una granulometría moderadamente gruesa puede favorecer la salud gástrica, aunque también puede reducir la digestibilidad de los nutrientes.
Por su parte, el pienso granulado suele asociarse con una reducción del desperdicio de pienso y una mejora de la eficiencia alimentaria, aunque supone mayores costes de fabricación.
| Por tanto, la elección de la presentación más adecuada dependerá de las características productivas y sanitarias de cada explotación, de sus posibilidades de manejo y de los costes de alimentación. |
3.Energía
La energía es uno de los principales factores que influyen en el consumo de alimento de los cerdos y, por tanto, en la ingesta del resto de nutrientes. Por ello, es fundamental establecer una concentración energética adecuada y ajustar los demás nutrientes en función de esta.
Durante el destete, el consumo reducido e irregular dificulta cubrir las necesidades nutricionales de cada lechón.
Una concentración energética insuficiente puede limitar la ingesta de nutrientes, ya que los lechones pueden no ser capaces de aumentar suficientemente el consumo para compensarla.
Mientras que niveles excesivamente elevados incrementan los costes y dificultan la inclusión de determinados ingredientes, especialmente fuentes de fibra.
Además, las dietas más concentradas suelen requerir una mayor inclusión de grasas, cuya calidad, digestibilidad y perfil de ácidos grasos son fundamentales en las primeras etapas de vida.
En este sentido, conviene priorizar grasas de elevada digestibilidad, como el aceite de coco, rico en ácidos grasos de cadena media, o los aceites de soja y girasol, ricos en ácidos grasos insaturados, y limitar las grasas más saturadas, como el sebo, evitando siempre las materias primas enranciadas.
4.Niveles de proteína y aminoácidos
Un exceso de proteína bruta (PB) en la dieta puede perjudicar la salud intestinal de los lechones, además de incrementar los costes de alimentación y la excreción de nitrógeno.
Sin embargo, una reducción excesiva puede comprometer no solo el crecimiento, sino también el aporte de aminoácidos necesarios para funciones esenciales:
El desarrollo de órganos y tejidos.
La renovación de la mucosa intestinal.
La respuesta inmunitaria, especialmente importantes durante el destete.
| Aunque los aminoácidos cristalinos permiten ajustar los niveles de Lys, Met+Cys, Thr, Trp y Val, otros como Ile, His, Leu o Phe+Tyr pueden convertirse en limitantes. Además, debe garantizarse un aporte suficiente de nitrógeno para la síntesis de aminoácidos no esenciales. |
Cuando no sea posible cubrir las necesidades de todos los aminoácidos esenciales, puede ser conveniente reducir el nivel objetivo de lisina digestible y ajustar el resto según el concepto de proteína ideal.
Por tanto, el objetivo no debe ser reducir la PB al mínimo, sino encontrar un equilibrio entre salud intestinal, desarrollo fisiológico y rendimiento productivo, adaptando la formulación a las condiciones de cada caso en particular.
5.Fracción de carbohidratos
La lactosa es una de las fuentes de energía más interesantes para el lechón durante las primeras edades, debido a su elevada digestibilidad y palatabilidad.
Además, los productos lácteos, como el suero de leche, pueden aportar proteínas de elevada calidad nutricional.
Respecto al almidón, la capacidad digestiva del lechón todavía está en desarrollo por lo que:
Los cereales tratados hidrotérmicamente pueden resultar beneficiosos ya que:
- Aumentan la gelatinización del almidón.
- Faciiltan la acción de las enzimas digestivas.
Propiedades de la fibra
La fibra constituye un grupo heterogéneo de componentes cuyos efectos sobre la digestión, la fermentación intestinal y la utilización de los nutrientes dependen de sus propiedades fisicoquímicas, entre las que destacan el tamaño de partícula, la solubilidad, la viscosidad, la fermentabilidad y la capacidad de retención de agua.
Desde un punto de vista práctico, podemos diferenciar dos grandes grupos según su solubilidad:
Generalmente presenta una elevada capacidad fermentativa, por lo que los cerdos pueden aprovechar parte de su energía mediante la fermentación intestinal.
Sin embargo, este aprovechamiento es limitado en las primeras etapas de vida debido al menor desarrollo de la capacidad fermentativa del intestino grueso.
Además, determinadas fracciones solubles, como los arabinoxilanos y β-glucanos presentes en cereales como el trigo y la cebada, pueden incrementar la viscosidad de la digesta, dificultando la digestión y la absorción de nutrientes.
Asimismo, determinadas fuentes presentan una elevada capacidad de retención de agua, que puede modificar la consistencia y el tránsito digestivo.
| No obstante, las fracciones fermentables de baja viscosidad pueden favorecer el desarrollo de una microbiota beneficiosa y la producción de ácidos grasos de cadena corta, que aportan energía al animal y contribuyen al mantenimiento de la salud intestinal. |
Su contribución nutritiva directa es reducida debido a su baja fermentabilidad. Sin embargo, sus propiedades físicas pueden estimular la motilidad intestinal y favorecer el tránsito de la digesta, limitando la proliferación de microorganismos patógenos en el intestino delgado.
Además, algunas fuentes pueden favorecer el desarrollo de la mucosa intestinal y modular positivamente la microbiota, contribuyendo a mejorar la salud digestiva y, en determinadas circunstancias, los rendimientos productivos.
6.Niveles de calcio en la dieta
Las necesidades de calcio (Ca) han sido tradicionalmente sobreestimadas en algunas recomendaciones nutricionales, lo que, unido a la falta de consideración del Ca aportado por ciertas materias primas, premezclas o aditivos que utilizan carbonato cálcico como excipiente, favorece que muchas dietas presenten niveles superiores a los previstos.
| Este exceso aumenta la capacidad tampón del pienso y puede elevar el pH gástrico, reduciendo la actividad de enzimas como la pepsina y la eficacia de las fitasas, lo que dificulta la digestión proteica y el aprovechamiento de minerales como el P y el Zn, además de debilitar la barrera ácida frente a microorganismos patógenos. |
Consideraciones finales
La genética y el manejo son dos de los principales factores que condicionan el éxito productivo de una explotación, por lo que la nutrición debe adaptarse a ellos y no al contrario.
En este sentido, durante el destete debemos prestar especial atención a tres aspectos:
Proteína: Minimizar la fracción de proteína indigestible, garantizando un aporte adecuado y equilibrado de aminoácidos.
Fibra: Priorizar fuentes de bra insoluble moderadamente lignicadas que favorezcan la salud intestinal.
Calcio: Evitar aportes excesivos que aumenten la capacidad tampón del pienso y perjudiquen la digestión del resto de nutrientes.
En definitiva, no existe una dieta óptima para todas las explotaciones, sino formulaciones adaptadas a sus condiciones genéticas, sanitarias y de manejo.
