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Entrevista a Antoni Dalmau . Parte 2

Dr. Antoni Dalmau Bueno es licenciado en veterinaria por la Universidad Autónoma de Barcelona y realizó su tesis doctoral en comportamiento social, comportamiento de alimentación y selección del hábitat en ungulados salvajes, doctorándose en el año 2005.

Tras el doctorado, en el mismo año 2005 se incorporó a la unidad de calidad de la canal y de la carne del IRTA en Monells, de donde nacería años más tarde la unidad de bienestar animal y tiempo después el Programa de Bienestar Animal.

En el año 2006 realizó un máster de gestión de industrias cárnicas y en el año 2016 alcanzó el Diplomado Europeo en Bienestar Animal y Medicina Comportamental.

Sus líneas de trabajo comprenden el estudio del bienestar animal en el granja, transporte y sacrificio, estudio del miedo, dolor, comportamiento social y alimentario, test de aversión y sesgo cognitivo y relación humano-animal. Sus especies de interés son principalmente el porcino, el vacuno y los conejos, aunque también ha trabajado en aves.

Ha participado en un total de 37 proyectos de investigación (24 de los cuales europeos), tiene un total de 71 artículos científicos en revistas internacionales de impacto en el campo del bienestar animal, 3 libros, 31 capítulos de libros, 54 artículos de divulgación en español o portugués y 118 presentaciones en congresos de ámbito internacional.

Participó, como el representante de Europa, en la redacción del capítulo de bienestar animal porcino del código terrestre de la OIE y ha realizado tareas como experto para la EFSA, DG-Santé, OIRSA y la FVE.

Cuenta con más de 1800 horas de formación para profesionales tales como veterinarios, ganaderos, transportistas y personal de matadero, incluyendo su participación como tutor en más de 30 cursos del programa europeo de formación para veterinarios oficiales Better Training for Safer Food.

Es el responsable técnico del esquema de certificación Welfair TM de bienestar animal (www.animalwelfair.com), miembro del Management Team del Welfare Quality Network y miembro de la International Society for Applied Ethology.


Como diplomado en Bienestar Animal del Colegio Europeo de Bienestar Animal y Medicina del Comportamiento (ECAWBM) ¿puedes explicarnos qué debemos entender por bienestar animal? y ¿Qué factores influyen en el bienestar animal en la producción agropecuaria?

Lo cierto es que la definición de bienestar animal ha ido evolucionando a lo largo de los años.

De los años 80 hasta mediados de los 2000 había dos definiciones que eran las dominantes:

En 2009, el Farm Animal Welfare Council da por amortizadas las 5 libertades, indicando que el bienestar animal es un life worth living, es decir, que el animal viva una vida digna de ser vivida.

También, y ya unos años antes, el proyecto europeo Welfare Quality transforma esas cinco libertades en 4 principios básicos del bienestar animal:

Dentro de este último apartado, el del comportamiento, se incluye un criterio específico que se llama estado emocional positivo.

Broom nos definía el bienestar animal en base a una respuesta fisiológica, no emocional y las 5 libertades hablaban apenas de dolor y miedo.

Por el contrario, el concepto del life worth living incorpora otro tipo de estados emocionales (incluidos los positivos) y el Welfare Quality establece como parte del comportamiento apropiado también a estas emociones (también vistas en positivo).

David J Mellor, en el año 2016 da un paso más y define el bienestar animal en base a cinco pilares, cuatro primarios:

Es decir, en los años 80 y 90 se hablada poco de emociones y hoy en día se considera un eje principal sobre el que pivota el bienestar animal.

¿Qué factores influyen en el bienestar de un animal?

Absolutamente todo lo que interaccione con éste, y lo más interesante es que la misma combinación de factores sobre dos animales diferentes no tienen porqué dar el mismo resultado, pues el bienestar animal, como el bienestar humano, es algo que le pertenece al individuo y por eso es tan importante tener formas muy robustas de medirlo en los propios animales.

Desde vuestro Instituto se lidera uno de los Certificados de Bienestar Animal que se otorgan actualmente ¿Puedes explicarnos qué son los protocolos de calidad del Bienestar que se exigen para obtener un Certificado?

Nuestro esquema de bienestar animal arrancó en el año 2014 y para nosotros es una herramienta más de esta estrategia global que arranca a principios de siglo hacia un planteamiento del bienestar que se focalice más en la experiencia de vida de los animales y menos en la visión antropocéntrica dominante.

Esa visión antropocéntrica se basa en algo muy fácil de explicar:

Yo, ser humano, defino cuál es tu bienestar, animal, en base a los recursos que yo, ser humano, permito que tengas. Así, me basta con evaluar estos recursos, que lo podemos llamar sistema productivo, para saber cuál es tu estado de bienestar. Pues asumo que todos los animales que vivan bajo un mismo sistema tendrán exactamente el mismo bienestar, sin que haya nada más allá de lo que yo, ser humano, haya definido dentro de ese cajón llamado sistema productivo que pueda afectarles.

Nuestro planteamiento es que no deberíamos llamar certificación de bienestar animal a algo que en realidad no evalúa el bienestar animal, sino los recursos a los que tiene acceso el animal.

Es un error considerar que el resultado de un sistema productivo es exactamente el mismo en todas las granjas y en todos los animales.

No obstante, una clasificación por sistema productivo permite comunicarse fácilmente con un consumidor que tiene una visión también antropocéntrica del mundo (yo sería más feliz en A que en B, por lo que todos los animales en A serán más felices que en B).

Por otro lado, las ONG’s, que son grupos importantes de presión, ven en estos sistemas de clasificación también una oportunidad para acelerar cambios. Como ejemplo, tenemos:

» Sistemas de clasificación del huevo

Los huevos nacieron con 5 tipos de sistemas posibles:

El tipo 4 lo extinguió la propia legislación y el tipo 3 será barrido por los departamentos de responsabilidad corporativa de las grandes empresas por la presión de estas ONG’s.

La clasificación por sistema productivo permite identificar el eslabón más débil de la cadena y neutralizarlo, lo cual nos permite avanzar, y eso es bueno, pero simplifica demasiado el mensaje y perpetúa la idea que el bienestar de un animal lo puede definir el humano desde un despacho, en vez de ser algo inherente al animal, y esto no es bueno.

Nuestro planteamiento por tanto es: clasifica el sistema productivo como quieras y haz los niveles que prefieras para darle la oportunidad al consumidor de promover unos entornos u otros donde mantener a los animales, pero intenta que además alguien evalúe el estado (la experiencia de vida) de esos animales granja a granja, que se evalúe por ejemplo su comportamiento (en vacuno sin ir más lejos, estamos casi tres horas mirando comportamiento en las granjas y en porcino algo más de dos).

Como la ciencia del bienestar animal es una ciencia joven y viva, pensamos que la mejor forma de hacerlo es con un esquema basado en la ciencia europea del bienestar animal, gestionado por científicos y comunicado por científicos. Esa es nuestra apuesta, y debe entenderse dentro de esa visión más global que he mencionado anteriormente, en el que entre todos debemos poner al animal en el centro.

Welfare Quality®, integra el bienestar de los animales de granja en la cadena de calidad alimentaria, ¿En qué consiste la certificación Welfare Quality y en qué se basan los protocolos de evaluación?

El proyecto Welfare Quality® nace de una action cost de bienestar animal de la UE . Ya en 2002 la UE financia un proyecto en el que los principales científicos del bienestar animal europeo se reúnen y discuten sobre cuáles son los retos en Europa en esta materia.

Uno de esos retos era encontrar sistemas estandarizados para evaluar el bienestar animal, a lo que Bruselas respondió con un proyecto destinado a este fin.

En 2004 nace el proyecto Welfare Quality, cuyo título era la integración del bienestar animal en la cadena de alimentación, información al público, mejor bienestar animal y transparencia.

→ Este proyecto llegó a tener un presupuesto de 18,5 millones de euros, el más grande dedicado nunca a antes ni después a cuestiones relacionadas con el bienestar animal.

→  En él participaron un total de 40 instituciones de 17 países diferentes y acabó en el año 2009 con la publicación de los protocolos de bienestar animal para cerdos, pollos/gallinas y vacuno Welfare Quality.

Como decía anteriormente este proyecto no sólo redefine el bienestar animal en base a 4 principios y 12 criterios, sinó que establece que el bienestar animal debe evaluarse en los animales y establece todo un sistema de validación y formación de evaluadores para que estas medidas basadas en el animal puedan ser utilizadas en la práctica en granjas reales.

Esos protocolos siguen hoy en constante evolución. El de gallinas de puesta, por ejemplo, es nuevo del año 2019, y están gestionados por una red científica llamada Welfare Quality Network. Lo que hemos hecho desde IRTA es crear un sello de bienestar animal basado en estos protocolos bajo la supervisión de esta red europea de la ciencia del bienestar animal.

Si no has leído la 1º parte de esta entrevista , puedes acceder a ella desde aquí.

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