Microondas e infrarrojos para mejorar el aprovechamiento de las proteínas en la alimentación de rumiantes
La eficiencia en el aprovechamiento de las proteínas es uno de los aspectos fundamentales para optimizar la nutrición de los rumiantes. Aunque el contenido de proteína cruda suele utilizarse como referencia para evaluar la calidad de los ingredientes, este indicador no permite conocer por sí solo cuánto nitrógeno y aminoácidos estarán disponibles para el animal después de los procesos digestivos.
En los rumiantes, una parte importante de la proteína consumida es degradada por los microorganismos del rumen, mientras que otra fracción puede atravesar esta cámara sin sufrir una degradación significativa y llegar al intestino para su posterior digestión.
Modificar el comportamiento de estas fracciones mediante tratamientos tecnológicos podría mejorar la disponibilidad de aminoácidos y contribuir a una utilización más eficiente de los nutrientes.
Una investigación publicada el 8 de octubre de 2026 en la revista PLOS ONE evaluó los efectos del tratamiento térmico mediante microondas e infrarrojos sobre la degradación ruminal y la digestibilidad intestinal de la proteína presente en seis materias primas utilizadas en alimentación animal.
La importancia de la proteína no degradable en el rumen
En los rumiantes, la proteína metabolizable procede principalmente de dos fuentes: la proteína microbiana sintetizada por los microorganismos ruminales y la proteína de la dieta que escapa de la degradación en el rumen y puede ser digerida posteriormente en el intestino.
Esta segunda fracción se conoce como proteína no degradable en el rumen (PNDR) o proteína de sobrepaso.
Su disponibilidad adquiere especial importancia en animales con elevados requerimientos nutricionales, como vacas de alta producción y animales en crecimiento, cuyas necesidades de aminoácidos pueden superar el aporte que proporciona exclusivamente la proteína microbiana.
Por esta razón, mejorar el equilibrio entre la proteína degradable y la no degradable puede contribuir a optimizar el suministro de proteína metabolizable.
Sin embargo, aumentar la fracción que escapa de la degradación ruminal no garantiza automáticamente un mejor aprovechamiento nutricional. También es necesario que esa proteína conserve su capacidad de ser digerida y absorbida en el intestino.
Precisamente, este fue uno de los aspectos centrales evaluados por los investigadores.
Seis materias primas sometidas a tratamientos térmicos
El estudio analizó seis ingredientes ricos en proteína utilizados en la formulación de dietas para rumiantes: harina de soja, salvado de trigo, harina de semilla de algodón, gluten feed de maíz, semilla entera de algodón y semilla entera de soja.
Los investigadores evaluaron dos métodos de procesamiento: el calentamiento mediante microondas y la radiación de infrarrojos
Para establecer los tiempos de tratamiento, inicialmente realizaron ensayos con harina de soja y utilizaron modelos matemáticos para analizar las curvas de degradación ruminal.
A partir de estos resultados, seleccionaron dos condiciones experimentales: 30 minutos de tratamiento con microondas y 92 minutos de exposición a radiación infrarroja.
Posteriormente, aplicaron estos tratamientos a las seis materias primas.
Las muestras fueron sometidas a incubación durante 16 horas en el rumen de bovinos canulados y, posteriormente, se realizaron pruebas de digestibilidad intestinal in vitro.
Este procedimiento permitió estimar la cantidad de proteína que permanecía disponible después de los procesos de degradación ruminal y que podía ser potencialmente absorbida en el intestino.
Los resultados dependieron del tipo de ingrediente
Uno de los principales hallazgos fue que la respuesta al tratamiento térmico no fue uniforme entre las diferentes materias primas.
La semilla entera de soja sometida a radiación infrarroja durante 92 minutos presentó el mayor porcentaje de proteína absorbible, con un valor del 85 %.
Por otra parte, la semilla entera de algodón tratada con microondas durante 30 minutos alcanzó un 73,5 % de proteína absorbible.
La harina de soja también mostró una respuesta favorable a los tratamientos, especialmente con radiación infrarroja, que permitió alcanzar un valor del 78 %.
En el caso de la harina de semilla de algodón, se identificaron mejoras moderadas. Sin embargo, el gluten feed de maíz presentó reducciones en la proteína absorbible después de ambos tratamientos.
El salvado de trigo también mostró respuestas diferentes según el método utilizado: el tratamiento con microondas tuvo un efecto negativo, mientras que la radiación infrarroja produjo una mejora moderada.
Estos resultados evidencian que no existe un único tratamiento térmico adecuado para todas las materias primas. La respuesta depende de las características del ingrediente y de las condiciones de procesamiento.
Tecnología para optimizar la utilización de nutrientes
El tratamiento térmico de los ingredientes proteicos puede modificar la estructura de las proteínas y su susceptibilidad a la degradación por parte de los microorganismos ruminales.
Cuando se controla adecuadamente, este proceso puede incrementar la proporción de proteína que llega al intestino sin degradarse en el rumen, manteniendo una digestibilidad intestinal favorable.
Sin embargo, un tratamiento excesivo también puede generar cambios estructurales que reduzcan la disponibilidad de los nutrientes.
Por esta razón, la temperatura, el tiempo de exposición y las características físicas y químicas de cada ingrediente deben considerarse durante el desarrollo de los procesos.
La investigación sugiere que la radiación infrarroja puede resultar especialmente eficiente para ingredientes derivados de la soja, mientras que las microondas mostraron mejores resultados en determinadas materias primas provenientes del algodón.
Esta diferenciación representa un aporte importante para el desarrollo de tecnologías de procesamiento más precisas, adaptadas a las características nutricionales de cada ingrediente.
Implicaciones para la formulación de dietas
Los resultados publicados en PLOS ONE abren nuevas posibilidades para mejorar la utilización de las fuentes proteicas en la alimentación de rumiantes.
Una mayor disponibilidad de proteína absorbible podría contribuir a formular dietas más ajustadas a los requerimientos de los animales y mejorar el aprovechamiento del nitrógeno.
Esto resulta relevante tanto desde el punto de vista productivo como ambiental, debido a que una utilización ineficiente de la proteína puede incrementar las pérdidas de nitrógeno a través de las excreciones.
No obstante, los resultados corresponden a evaluaciones de degradación ruminal y digestibilidad intestinal in vitro, por lo que todavía es necesario comprobar sus efectos sobre el desempeño productivo mediante ensayos de alimentación a largo plazo.
En conjunto, esta investigación demuestra que las tecnologías de procesamiento térmico pueden convertirse en herramientas de interés para optimizar el valor nutricional de las materias primas, siempre que se seleccionen las condiciones adecuadas para cada ingrediente.
Fuente científica: Santos, E. F. et al. (2026). Effects of microwave or infrared radiation on protein ruminal degradation and in vitro intestinal digestibility in feedstuffs. PLOS ONE, 21(10), e0359231. Publicado el 8 de octubre de 2026.
