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¿Podemos acelerar la fermentación? Relación entre fibra y microbiota

fibra

La fibra se ha convertido de nuevo en un tema de interés con respecto a la salud intestinal y el rendimiento animal, por su influencia sobre la asimilación de otros componentes de la dieta  (Aman and Graham, 1990), la producción de ácidos grasos volátiles (AGV) y la modulación de la microbiota intestinal.

La importancia de la la fibra en la nutrición animal se asocia, no solo a su valor nutricional, sino también a los efectos de la cantidad, composición y características de la fibra sobre la absorción de otros nutrientes y la función intestinal.

La composición química de las fracciones de la pared celular de los vegetales difiere, siendo unas más degradables que otras.

Muchos datos sobre fracción de carbohidratos fibrosos, a menudo conocidos como polisacáridos no amiláceos (PNA), demuestran que tienen propiedades antinutritivas en las dietas avícolas (Bedford et al., 1991; Bedford and Classen, 1992; Choct and Annison, 1992).

A pesar de que el impacto negativo de los PNAs sobre el rendimiento de los animales está ampliamente reconocido, las complejidades, estructuras y propiedades de los mismos son menos conocidos. Estas características no solo determinan sus efectos antinutritivos dentro del animal, sino que también influyen en la eficiencia de las enzimas degradadoras de PNAs (Knudsen, 2014).  

 

Entrenando la microbiota para fermentar la fibra

Numerosos artículos reflejan las mejoras observadas en el rendimiento animal asociadas a la introducción de enzimas degradadoras de PNAs (PNAsas) NSP. La razón por la cual algunas xilanasas son tan efectivas en dietas independientemente del cereal utilizado, es porque los arabinoxilanos representan aproximadamente entre el 40 y el 50% del total de los polisacáridos de la fibra, tanto si se basan en trigo como en cebada o maíz (base de datos, AB Vista).

Las enzimas xilanasas pueden descomponer el arabinoxilano en xilooligosacáridos (XOS), fragmentos de carbohidratos más cortos que pueden ser fermentados por bacterias.

Se cree que la fermentación de XOS puede inducir cambios en el perfil microbiano del tracto gastrointestinal, mejorando el rendimiento de los animales a través de la producción de AGV.

La fibra y su fermentación afectan a la composición de la microbiota del tracto gastrointestinal de los animales (de Vries, 2014).

La fibra es un sustrato para el crecimiento de las bacterias en las porciones distales del intestino (Kumar et al., 2012), produciéndose una fermentación y subsiguiente aumento de la producción de AGVs.

 

Estudio sobre los cambios  en la fermentación de la microbiota intestinal

Bedford & Apajalahti (2018) demostraron en un estudio in vitro los cambios que ocurren a nivel de fermentación cuando se administra xilanasa en la dieta.

 

Resultados del estudio

La microbiota de las aves que recibieron la dieta con xilanasa respondió en mayor medida a la adición del sustrato con PNA de trigo, por lo que mostraron una mayor capacidad inicial de producción de gas y ácido butírico (Gráfica 1).

Claramente, a los 35 días del inicio del estudio con la adición de xilanasa, resultó en que la microbiota es capaz de fermentar la fibra pero, ¿este proceso podría acelerarse?

Señalización XOS – Desarrollo más rápido de la capacidad de la microbiota de degradar la fibra

Cuando se comparó la adición de xilanasa o XOS puros en una serie de experimentos de Ribeiro et al (2018), se demostró que con la adición de XOS se podría alcanzar unos resultados iguales o mejores en el rendimiento animal que con el uso de la xilanasa.

Los XOS también han demostrado funcionar a unos niveles de inclusión muy bajos, lo que indica que su efecto no se atribuye a que sean empleados como sustrato para la fermentación.

La hipótesis que se baraja es que los XOS tienen una función de señalización de la microbiota, permitiendo que desarrolle su capacidad de degradación, mejorando el rendimiento a través de la producción de AGV como el ácido butírico. Un mecanismo de retroalimentación mediado por AGVs puede conducir a un mayor periodo de retención en la molleja, mejorando la digestión de la ración completa y por tanto el rendimiento de los animales.

Bautil et al (2018) demostraron que la adición de arabinoxilooligosacáridos (AXOS) puede influir en la degradación de arabinoxilanos (AX) en aves jóvenes, conduciendo a una reducción en la viscosidad y a un incremento de la digestibilidad de los AX.

Sin la adición de los XOS, las aves desarrollarían igualmente parte de esta capacidad, pero con los XOS ocurre con mayor rapidez. Estos datos apoyan el concepto de que es posible estimular la microbiota para que desarrolle una mayor capacidad de degradación de fibra a edades más tempranas.

Acción complementaria dual

En los últimos años, AB Vista ha llevado a cabo una serie de estudios para determinar cómo promover la capacidad de la microbiota para degradar la fibra y si se pueden aplicar estos conocimientos para lograr que las bacterias sean más eficientes.

Estos estudios han conducido al desarrollo de un producto novedoso con una acción dual.

Las ventajas adicionales que conlleva la producción de AGVs, como el ácido butírico, y el impacto de ralentizar el vaciado gástrico, ha conducido a mejoras en la supervivencia de los cerdos (York and Gomes, 2019) y en el rendimiento productivo de las aves (Gráfica 2).

La comprensión del impacto de la fibra en la fisiología animal será una herramienta importante para los nutrólogos que busquen mejorar la función intestinal en la nueva era sin antibióticos.

El desarrollo de productos que estimulen la fermentación de la fibra en los tramos distales del intestino y potencien el crecimiento de las bacterias beneficiosas tendrán un gran valor en producción animal.   

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