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Subproductos de la industria del vino

Escrito por: Alba Cerisuelo - Centro de Investigación y Tecnología Animal (CITA-IVIA)

DEFINICIÓN Y CLASIFICACIÓN

El sector del vino es un sector de gran importancia económica en nuestro país. La producción de vino genera grandes volúmenes de subproductos,

A partir del bagazo pueden obtenerse otros subproductos como la pulpa u hollejo (resultante de separar las semillas del bagazo) y la granilla (que son las semillas).

Por otro lado, el proceso de vinificación genera otros residuos, aunque en menor cantidad, denominados lías.

La composición química de estos subproductos puede ser muy variable, dependiendo del tipo de vino producido, la variedad de uva y del tipo de proceso de separación utilizado.

Ambos tienen un efecto negativo sobre la digestibilidad de los nutrientes lo que hace que su valor nutritivo sea bajo.

En el caso de las lías, éstas tienen un contenido en proteína mayor que el resto de subproductos

al igual que el resto de subproductos, contienen elevadas cantidades de compuestos fenólicos con propiedades antioxidantes y antimicrobianas importantes.

En la Tabla 1 se muestran las materias primas que provienen de la industria del vino autorizadas para su uso en alimentación animal según el Catálogo de materias primas (Apartado 5. Otras semillas y frutos, y sus productos derivados; Reglamento UE 68/2013).

Tabla 1. Materias primas derivadas de la fabricación del vino autorizadas para alimentación animal según el Catálogo de Materias Primas (Reglamento UE 68/2013).

Las principales especies destino son los rumiantes y los conejos, aunque estudios recientes indican que en otras especies monogástricas como el porcino, aves o peces estos ingredientes pueden resultar interesantes como ingredientes funcionales capaces de mejorar la calidad de sus productos y su resistencia al estrés.

En general, el control de calidad de las principales materias primas relacionadas con la uva incluye la determinación del fibra bruta, y también grasa en el caso de la granilla de uva.

PROCESO DE OBTENCIÓN

En la Figura 1 se muestra el proceso de generación del orujo de uva y las lías en la industria vinícola.

El orujo de uva es el material sólido que queda después del prensado y fermentación de las uvas, y representa el 20-25% del peso original de la uva.

Las lías de vino son los sedimentos de la clarificación del vino y representan entre el 2% y el 6% del volumen total de vino producido.

Debido a las diferencias en el proceso de producción, los orujos de las uvas tintas contienen niveles más elevados de compuestos fenólicos y menos azúcares que los de las uvas blancas,

Figura 1. Generación de subproductos de la uva durante el proceso de producción de vino. Adaptada de Kalli et al. (2018)

COMPOSICIÓN QUÍMICA Y VALOR NUTRITIVO

En la Tabla 2 se muestra la composición de los principales subproductos de la producción del vino según las tablas FEDNA y las del INRAE. Ninguna de las dos fuentes facilita la composición de las lías.

En general, todos los subproductos se caracterizan por poseer un elevado contenido en componentes de la pared celular, y por lo tanto, mostrar niveles elevados de FND y, sobre todo, de LAD. El contenido en proteína es bajo (alrededor del 10-13%), siendo ligeramente superior en el orujo que en la granilla

En general, estos ingredientes son pobres en fósforo, sodio y cloro, pero contienen cantidades moderadas de calcio y potasio.

En conjunto, el valor nutritivo de los subproductos de la fabricación del vino es bajo, por lo que su uso se limita a animales rumiantes y conejos, como fuente de fibra.

USO EN ALIMENTACIÓN ANIMAL

Como en otras muchas ocasiones, mediante la utilización de estos subproductos en alimentación animal, la ganadería contribuye a su gestión/eliminación y a la economía circular del sector agroindustrial.

A estos niveles, diversos estudios demuestran que los rendimientos productivos se mantienen o mejoran y que, además, pueden tener efectos positivos sobre:

En rumiantes, en general, se considera que los niveles de inclusión óptimos están en torno:

Niveles superiores de inclusión pueden afectar negativamente a la digestibilidad de los nutrientes y los rendimientos productivos.

El contenido en compuestos fenólicos como el ácido gálico, catequinas, epicatequinas y quercetinas, así como en ácidos orgánicos como el ácido láctico de estos subproductos podría jugar un papel en el metabolismo ruminal y la reducción de la producción de metano.

Estudios recientes en porcino y aves indican que niveles de hasta un 9% en porcino y un 3% en avicultura podrían ser utilizados sin riesgos para el rendimiento.

Estos efectos sobre la estabilidad de la carne se han observado también en estudios recientes en acuicultura (Quagliardi et al., 2024).

En este sentido, los resultados de un proyecto llevado a cabo por la Universidad de Cádiz y de Almería confirman que la inclusión de bagazo de uva (0,4%) en sus dietas reduce la oxidación de los lípidos en la carne y que, además, es capaz de mejorar la resistencia de estos animales al estrés.

En cuanto a su conservación, la deshidratación sería el método de elección para especies monogástricas, mientras que en rumiantes el ensilado puede ser un método eficaz de conservación.

CONCLUSIONES

En conclusión, los subproductos de la producción del vino son ingredientes en los que su elevado contenido en fibra puede limitar su uso generalizado en alimentación animal.

La mejora de su valor nutricional podría contribuir a promover un uso más extendido de estos ingredientes, y reafirmar el papel de la ganadería en la economía circular del sector agroindustrial.

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