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Arginina en nutrición porcina: niveles óptimos y efectos

Escrito por: Behnam Saremi - Head of Technical Center, CJ Europe GmbH

Tradicionalmente, en nutrición porcina la arginina se ha considerado un aminoácido semi-esencial. Esto quiere decir que, aunque el animal es capaz de sintetizarla endógenamente, existen situaciones determinadas en que su aporte a través de la dieta puede resultar necesario (NRC, 2012).

Recientemente, el avance genético de las razas modernas de alta productividad nos lleva a cuestionarnos si esta síntesis endógena de arginina es suficiente para satisfacer los requerimientos en las distintas fases productivas y procesos fisiológicos relacionados con el crecimiento, la eficiencia reproductiva y la supervivencia embriofetal.

Muchas de las tablas de requerimientos nutricionales, incluyendo las de FEDNA, resultan limitadas en cuanto a las recomendaciones de arginina. Únicamente guías más recientes, como las de Brasil, contemplan niveles adecuados para responder a las exigencias productivas de las líneas genéticas actuales.

Cerdas gestantes

Las cerdas reproductoras modernas, fruto de la selección genética, presentan una elevada prolificidad. En el caso de las líneas hiperprolíficas, que pueden alcanzar camadas de hasta 20 fetos vivos, la correcta implantación y placentación embrionaria son claves para asegurar la supervivencia fetal hasta el parto (Elmetwally et al., 2022).

El crecimiento de los fetos depende en gran medida del desarrollo y la vascularización de la placenta, ya que un tamaño adecuado facilitará el intercambio de nutrientes cerda-embrión.

La arginina actúa como precursor de distintos metabolitos, como las poliaminas y el óxido nítrico (ON), los cuales intervienen en la regulación de la presión arterial y la angiogénesis, contribuyendo al desarrollo placentario y a la supervivencia de los lechones.

Diversos estudios han demostrado que aumentar las ratios de Arg:Lys SID durante la gestación, puede mejorar los parámetros reproductivos, incrementando el tamaño y vascularización de la placenta, el número de lechones nacidos vivos y su peso al nacimiento (Virdis et al., 2023; Wu et al., 2018).

Cerdas lactantes

La arginina, como precursora del ON, también desempeña un papel importante en la regulación del flujo sanguíneo hacia la glándula mamaria. La producción de ON facilita la vasodilatación, lo que incrementa el aporte de nutrientes y oxígeno a las células epiteliales mamarias, promoviendo tanto la síntesis de proteínas como la disponibilidad de nutrientes para la leche.

Además, la arginina puede influenciar la secreción de prolactina, hormona que estimula el desarrollo mamario y la producción de leche. Esto sugiere que el aumento del ratio de Arg:Lys SID podría promover un aumento de peso en los lechones al final de la fase de lactación (Cruz et al., 2025).

Lechones

La prohibición del uso de dosis farmacológicas de óxido de zinc (ZnO), junto con la restricción del uso profiláctico de antibióticos, han favorecido un incremento en la incidencia de diarreas post-destete. Como respuesta sistemática, muchos países europeos han optado por formular las dietas post-detete con un contenido bajo en proteína, en torno al 15-16%.

Para poder formular con niveles tan bajos de proteína, ha resultado clave la disponibilidad de aminoácidos cristalinos, como la isoleucina y la histidina, para evitar la reducción en el crecimiento de los lechones. En este contexto, la arginina es fundamental para mejorar la salud intestinal y la respuesta inmune de los animales, garantizando así el rendimiento productivo.

Últimos avances

Un estudio reciente realizado por la universidad de Berlín en cerdas en fase de lactación ha demostrado que aumentar la ratio de Arg:Lys SID del 79% al 110% incrementa en 1,5 kg el peso al destete de los lechones, mostrando un efecto sobre el peso vivo que se prolonga hasta 14 días post-destete (datos no publicados).

En dos nuevos ensayos dosis-respuesta realizados por CJ BIO en Estados Unidos (Perez-Palencia et al., 2024), han evaluado diferentes ratios de Arg:Lys SID en lechones durante las primeras tres semanas post-destete.

En el primer estudio se formularon cinco dietas bajas en proteína (16,31% PB) y soja, y altas en lactosa, aplicando niveles crecientes de Arg:Lys (de 44% hasta 116%). Tras tres semanas de tratamiento, todos los animales fueron alimentados con una dieta única (83% Arg:Lys) hasta las seis semanas post-destete. Los animales se siguieron hasta el sacrificio.

Los resultados indicaron que el nivel óptimo de Arg:Lys SID para maximizar el rendimiento productivo se sitúa en una ratio de entre 90% y 100%, dependiendo del parámetro a evaluar (peso corporal o índice de conversión a los 21 días post-destete).

En el segundo estudio, partiendo de una dieta alta en proteína (20,9% PB) y soja, se incrementó la ratio de Arg:Lys de 74% a 136% durante la primera semana postdestete, y de 87% a 150% las dos semanas posteriores. Hasta las 6 semanas post-destete los lechones se alimentaron con una dieta única (83% Arg:Lys SID) y se siguieron hasta el sacrificio como en el estudio anterior.

En este caso, el nivel óptimo de Arg:Lys SID se situó entre 120-130%, dependiendo del parámetro evaluado (peso corporal o conversión alimenticia a los 21 días post-destete).

La conclusión de estos estudios es que la ratio de Arg:Lys es más elevada en las dietas con alto contenido en proteína bruta que en dietas con una proteína bruta más baja. A su vez, en ambos casos, las ratio Arg:Lys SID son superiores a los niveles recomendados actualmente para lechones en esta fase productiva (Figura 1).

Figura 1. Niveles de Arginina SID óptimos para cerdos destetados según el rendimiento del crecimiento durante las tres primeras semanas post-destete y la GMD hasta el peso de sacrificio. Los lechones al destete requieren entre un 1,38 % y un 1,93 % de arginina SID para un rendimiento óptimo del crecimiento durante las primeras semanas tras el destete y la GMD hasta el peso de comercialización (Adaptado de Pérez-Palencia et al. 2024).

Humphrey et al.(2024) realizaron otro estudio dosis-respuesta en lechones al destete, utilizando genética PIC y lechones de 6-13 kg de peso vivo durante un periodo de 41 días. Durante los primeros 27 días, con 2 fases de alimentación, se evaluaron 6 tratamientos con distintas ratios de Arg:Lys SID (desde 45% a 145%). Posteriormente, los animales se alimentaron con una dieta comercial común hasta el f inal del ensayo.

El peso corporal y el consumo de pienso óptimos se obtuvieron con ratios de Arg:Lys SID de entre el 96 % y el 101 % (Tabla 2).

¹Máximo calculado de la curva de regresión cuadrática. El máximo de la curva se calculó cuando el coeficiente cuadrático P ≤ 0.1.

Tabla 2. Modelo de regresión cuadrática ajustado a diferentes parámetros en respuesta al aumento de Arg: Lys SID en lechones de transición (adaptado de Humphrey et al., 2024).

Conclusión

En conclusión, en base a estudios realizados recientemente con genéticas de alta producción, el nivel óptimo de Arg:Lys SID para maximizar los rendimientos productivos en diferentes fases se sitúan en torno al 105% en lechones y al 125% en cerdas.

Las dietas actuales bajas en proteína, junto con el avance genético de los animales, hacen recomendable para la industria porcina la revisión y actualización de los requerimientos nutricionales de este aminoácido.

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