Su domesticación ocurrió probablemente en algún lugar de Asia occidental (Serpell, 2013), territorio que actualmente ocupan Egipto, Israel, Cisjordania, la Franja de Gaza, Líbano, Siria, Irak, Turquía e Irán, hace cerca de 4.000 años (Duperré, 2019).
Se cree que este fue un proceso relativamente lento y natural que se inició junto al desarrollo de las prácticas agrícolas en Oriente Medio (Bradshaw, 2013), cuestión que atrajo una gran cantidad de roedores y plagas a los asentamientos humanos, generando una acumulación de desechos orgánicos.
De esta forma, los gatos monteses se sintieron atraídos por áreas habitadas en busca de alimento, siguiendo un camino comensal hacia la domesticación (Hu et al, 2014; Xuan et al., 2023). |
En este contexto, estudios genéticos han revelado que los gatos monteses podrían haber consumido granos y subproductos de cereales, desechos y sobras provenientes de la alimentación humana, lo que indica que esta especie hurgó entre las personas o fue alimentada por ellas, adaptándose gradualmente a su estilo de vida y cumpliendo, a su vez, labores de protección de los cultivos y la propiedad humana.
Estos procesos habrían dado lugar al papel de los gatos como depredadores de roedores y animales pequeños en las comunidades asentadas, a su adopción como mascotas y a la expansión de las poblaciones de gatos en todo el mundo, proceso facilitado por la movilización del hombre (Hu et al., 2014; Xuan, 2023).
Con el paso del tiempo, se produjeron variaciones en el genoma de los gatos monteses que trajeron como consecuencia cambios en su morfología y su comportamiento social, así como alimentario, volviéndose más dóciles, más cercanos a los humanos y capaces de aceptar variaciones en su dieta, acercándose a los gatos modernos conocidos en la actualidad (Xuan, 2023).
EL GATO: CARNÍVORO ESTRICTO
Debido al legado genético de sus ancestros salvajes, que basaban su dieta exclusivamente en la caza, el gato doméstico es catalogado desde el punto de vista alimenticio como carnívoro estricto, lo que implica que, en su hábitat natural, están adaptados a la ingestión de presas pequeñas, como roedores y aves, durante gran parte del día y la noche.
Desde una perspectiva nutricional, esta dieta, estrictamente compuesta por tejidos animales, es rica en proteínas, moderada en grasas e incluye sólo cantidades mínimas de carbohidratos (52%, 46% y 2%, respectivamente) (Fascetti, 2013; Verbrugghe y Hesta, 2017). |
A lo largo del tiempo, el consumo de este tipo de dieta ha generado requerimientos particulares, así como cambios adaptativos únicos en la digestión y metabolismo de los carbohidratos en esta especie animal. |
De hecho, ese proceso ha sido la base de afirmaciones que tradicionalmente han rodeado la alimentación de los gatos, tales como su incapacidad para utilizar eficientemente dietas altas en carbohidratos y el posible efecto perjudicial de su consumo sobre la salud felina, al aumentar el riesgo de obesidad y diabetes.
Esta creencia ha llevado a un amplio debate que va desde la necesidad de disminuir la inclusión de carbohidratos en la dieta de los gatos, hasta el evitarlos completamente, sustituyendo el alimento balanceado comercial por dietas alternativas con un elevado componente proteico (Verbrugghe y Hesta; 2017; McKenzie, 2022). |
Con base en lo antes expuesto surge la interrogante: ¿Son los carbohidratos realmente perjudiciales para los gatos?
» En los siguientes párrafos intentaremos responder a esta pregunta discutiendo la evidencia científica que respalda una respuesta afirmativa.
LOS CARBOHIDRATOS: ESTRUCTURA Y FUNCIÓN
Los carbohidratos (CHO) son moléculas compuestas por carbono, hidrógeno y oxígeno, clasificadas en monosacáridos, disacáridos, oligosacáridos y polisacáridos.
- Los monosacáridos como la glucosa, galactosa y fructosa son los más simples y pueden absorberse sin digestión.
- Los disacáridos (maltosa, sacarosa, lactosa) están formados por dos monosacáridos y son fácilmente digeridos.
- Los oligosacáridos, con tres a nueve unidades, son resistentes a la digestión y fermentados en el intestino grueso.
- Los polisacáridos incluyen el almidón, la celulosa y el glucógeno, siendo fuentes de energía y soporte estructural.
|
El almidón y el glucógeno son polímeros de glucosa unidos por enlaces α-glucosídicos y sirven como reservas de energía en plantas y animales. En contraste, la celulosa es un polímero con enlaces β-(1-4), proporcionando rigidez a las paredes celulares vegetales.
La fibra dietética, que incluye celulosa, hemicelulosa, pectinas y otros compuestos, es clave en la salud intestinal.
Los perros y gatos no digieren la fibra, pero en el colon es fermentada por la microbiota, produciendo ácidos grasos volátiles (AGV) como acético, propiónico y butírico.
La fibra soluble, fermentable en el intestino grueso, incluye hemicelulosas, pectinas, gomas y mucílagos. La fibra insoluble, como celulosa y lignina, es menos fermentable y contribuye al tránsito intestinal y la formación de heces. |
Los AGV resultantes de la fermentación tienen múltiples beneficios:
» El ácido propiónico modula la síntesis de colesterol y es precursor gluconeogénico.
» El acetato participa en la síntesis de ácidos grasos y regula la saciedad.
» El butírico actúa como fuente de energía para los colonocitos, tiene propiedades antiinflamatorias y protectoras contra el cáncer de colon.
La fibra insoluble también regula la consistencia de las heces, promueve la saciedad y reduce la densidad energética de la dieta, lo que es beneficioso para animales propensos al sobrepeso. Los alimentos comerciales para mascotas suelen combinar fibras solubles e insolubles para optimizar sus beneficios. |
Si bien los CHO son una fuente de energía para muchos animales, surge la duda de su relevancia en la dieta del gato doméstico, dada su naturaleza carnívora.
Esto plantea la cuestión de si los gatos realmente necesitan CHO añadidos en su alimentación o si pueden prescindir de ellos sin afectar su salud.
CARBOHIDRATOS EN EL GATO: PARTICULARIDADES METABÓLICAS
Debido a las presiones evolutivas, los gatos desarrollaron diversas adaptaciones anatómicas y fisiológicas en los procesos de digestión, absorción y metabolismo de los carbohidratos que reflejan su verdadera naturaleza carnívora (Pekel et al., 2020; Li y Wu, 2024).
Estas particularidades comúnmente se asocian con una capacidad mucho menor para digerir y utilizar el almidón dietético en el intestino delgado, comparado con los perros (Li y Wu, 2024).
Desde el punto de vista anatómico, el tracto gastrointestinal felino es relativamente corto en comparación con animales omnívoros. Por otra parte, el intestino grueso, no posee microvellosidades y el ciego es poco desarrollado, a pesar de lo cual cuenta con una buena carga bacteriana (Osorio y Cañas, 2012; Pekel et al., 2020; He et al., 2024; Li y Wu, 2024).
En relación a los procesos digestivos, la amilasa salival está ausente o es muy escasa en la saliva felina. De igual forma, la amilasa pancreática y disacaridasas como la maltasa, poseen actividad reducida, mientras que la digestión enzimática de la lactosa y la fructosa es prácticamente nula en gatos adultos (Osorio y Cañas, 2012; Verbrugghe y Hesta, 2017; Pekel et al., 2020; Li y Wu, 2024).
Por otra parte, el hígado felino tiene una mínima e incluso ausente actividad de la enzima glucoquinasa, quien interviene en la fosforilación de la glucosa hepática, así como una reducida actividad de la enzima glucógenosintetasa, encargada de la conversión de la glucosa a glucógeno (Osorio y Cañas, 2012; Verbrugghe y Hesta, 2017; Li y Wu, 2024).
Los aspectos anatómicos, digestivos y metabólicos mencionados, determinan una capacidad mucho menor de digestión y utilización del almidón dietético en el intestino delgado del gato, en comparación con los perros (Verbrugghe y Hesta, 2017).
|
Sin embargo, resulta evidente que, aunque los CHO no hacen parte de la dieta habitual del felino doméstico, la mayoría de los alimentos comerciales destinados a esta especie actualmente disponibles en el mercado contienen como ingrediente principal cereales ricos en almidón (maíz, arroz, entre otros), a un nivel de inclusión que puede superar el 40% (Case et al., 2011; ANFAAC, 2020; Pekel et al., 2020; Laflamme et al., 2022; Singh y Singh, 2024). |
Volvemos entonces al cuestionamiento inicial: ¿Pueden los gatos consumir carbohidratos en la dieta regular, o estos se convierten en enemigos silenciosos de la salud felina?
Referencias
Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos para Animales de Compañía (ANFAAC) (2020). Los carbohidratos en los alimentos para perros y gatos. Representante FEADIAF. España. https://www.anfaac.org/anfaac/fact-sheets/los-carbohidratos-en-los-alimentos-para-perros-y-gatos_2696_68_1265_0_1_in.html.
Bradshaw J.W., 2013, Evolution and history of the cat, In the Behaviour of the Domestic Cat, pp.1-22. .
Case, L., Daristotle, L., Hayek, M., Foess, M. (2011). Canine and Feline Nutrition. Third Edition. Mosby Elsevier.
Corsato, I., Aldrich, C., Shi, Y. (2021). Factors that affect the digestibility of starches and their implications for the health of the adult dog. Science and Technology of Animal Feeding. Volume 282, December 2021. URL:https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0377840121003205.
Danks, L. (2016). The cat as a carnivore: proteins, carbohydrates and beyond… Improve Veterinary Practice. Nov. 1, 2016. URL: URL: https://www.veterinary-practice.com/article/the-cat-as-a-carnivore-proteins-carbohydrates-and-beyond.
Duperré, G. (2019). Una aproximación al contexto Bíblico del Creciente Fértil: Trascendencia y resignificaciones en el Mundo Contemporáneo. Revista Internacional de Cultura Visual. 6(1), 2019. URL: https://www.researchgate.net/publication/341067661_Una_aproximacion_al_contexto_Biblico_del_Creciente_Fertil_Trascendencia_y_resignificaciones_en_el_Mundo_Contemporaneo.
Fascetti, A. (2013). The cat and carbohydrate conundrum – What have we learned from science and research? Veterinarian Medical Association of New York City. URL: https://www.vmanyc.org/wp-content/uploads/2013/06/The-Cat-and-Carbohydrate-Conundrum.pdf.
He, W., Connolly, E. y Wu, G. (2024). Characteristics of the Digestive Tract of Dogs and Cats. Chapter 2. Nutrition and metabolism y dogs and cats. Advances in experimental medicine and biology. Vol. 1446. Department of Animal Science Texas A&M University College Station, TX, USA. URL: https://doi.org/10.1007/978-3-031-54192-6.
Hu, Y., Huc, S., Wangc, Wud, X., Marshalle, F., Chena, X., Houa, L., Wanga, C. (2014). Earliest evidence for commensal processes of cat domestication. Proceedings of the National Academy of Sciences. 111(1). URL:10.1073/pnas.1311439110
Kayser, E., Finet, J., MC de Godoy. (2024). The role of carbohydrates in canine and feline nutrition. American Society of Animal Science. Animal Frontiers. June. 2024, Vol. 14, No. 3. URL: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11188962/pdf/vfae017.pdf.
Kirk, C. (2011). Cats and Carbohydrates – What is the Impact? World Small Animal Veterinary Association World Congress Proceedings, 2011. Cats and Carbohydrates – What is the Impact? – WSAVA2011 – VIN
Laflamme, D., Backus, R., Forrester, D., Hoenig, M. (2022). Evidence does not support the controversy regarding carbohydrates in feline diets. JAVMA. MAR 1, 2022 | VOL 260 | NO. 5. URL: https://avmajournals.avma.org/view/journals/javma/260/5/javma.21.06.0291.xml.
Li, P. y Hu, G. (2024). Characteristics of Nutrition and Metabolism. In Dogs and Cats. In: Chapter 4. Nutrition and metabolism y dogs and cats. Advances in experimental medicine and biology. Vol. 1446. Department of Animal Science Texas A&M University College Station, TX, USA. URL: https://doi.org/10.1007/978-3-031-54192-6_4.
McKenzie, B. (2022). Learn the truth about carbs and cats. Veterinary Practice News. May 26, 2022. URL: https://www.veterinarypracticenews.com/learn-the-truth-about-carbs-and-cats/.
Osorio, J.H. y Cañas, E. (2012). Fundamentos metabólicos en felis catus linnaeus, 1758 (carnivora: felidae). bol.cient.mus.hist.nat. 16 (1): 233 – 244. URL: http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0123-30682012000100020&lng=en&tlng=es.
Pekel, Y., Mülazımoğlub, S. and Acar, N. (2020). Taste preferences and diet palatability in cats. Journal of Applied Animal Research 2020, VOL. 48, NO. 1, 281–292. URL: https://doi.org/10.1080/09712119.2020.178639.
Serpell, J. (2013). Domestication and history of the cat. In book: The Domestic Cat (pp.83-100).URL: https://www.researchgate.net/publication/297163879_Domestication_and_history_of_the_cat.
Singh, S. and Singh, P. (2024). Carbohydrate Structure and Role. International Journal of Multidisciplinary Research & Reviews, Vol 03, No. 02, pp. 52-72. URL: https://www.researchgate.net/publication/379412413_Carbohydrate_Structure_and_Role.
Verbrugghe, A. y Hesta, M. (2017). Cats and Carbohydrates: The Carnivore Fantasy? Vet. Sci. 2017, 4, 55. URL: https://www.mdpi.com/2306-7381/4/4/55.
Williams, B., Mikkelsen, D., Flanagan, B. and Gidley, MJ. (2019). “Dietary fibre”: moving beyond the “soluble/insoluble” classification for monogastric nutrition, with an emphasis on humans and pig. Journal of Animal Science and Biotechnology (2019) 10:45. URL: https://doi.org/10.1186/s40104-019-0350-9.
Xuan J., 2023, The origin and evolution of cats, Animal Molecular Breeding, 13(2): 1-6 URL: https://doi.org/10.5376/amb.2023.13.0002.