Icono del sitio nutriNews, la revista de nutrición animal

El zinc un micromineral macroimportante en la producción porcina

El organismo necesita microminerales, también llamados oligoelementos o elementos traza para integrarlos en proteínas, hormonas y enzimas.

Los microminerales como estructura de estos compuestos desempeñan un papel crucial en muchos procesos metabólicos.

Cada elemento individual asume funciones específicas por sí mismo, siendo fundamentales para garantizar la salud animal y maximizar la productividad.

 Para garantizar la calidad y seguridad de los piensos, la Unión Europea ha promulgado claros reglamentos y directivas, continuamente actualizados, que regulan todas las fases de producción, procesamiento y distribución de los piensos, estableciendo fuentes y límites legales de inclusión de los elementos traza para las distintas especies y estadio productivo de cada una de ellas.

Es importante mencionar que dichos límites fijados son referidos a la suma de los contenidos nativos más las cantidades añadidas de elementos.

La industria se rige a través de estas restricciones en permanente revisión por parte de las Autoridades, habitualmente empleándose el máximo legislado permitido, lo que da pie a un uso cada vez más generalizado de fuentes que gocen de mayor disponibilidad como pudieran ser los minerales orgánicos u otras propuestas en las que prime el lugar y forma de liberación del mineral en cuestión. De esta manera, el rendimiento y la salud animal pueden ser influenciados positivamente.

Debido a la restricción a nivel europeo del uso de antibióticos como promotores de crecimiento el 1 de enero de 2006 (EC 1881/2003), el sector porcino se ha visto obligado a la búsqueda de alternativas con el fin de mitigar la caída productiva post-destete.

La mayoría de productores han encontrado cobijo en el ZnO como un método para salvaguardar óptimos niveles productivos, minimizando la pérdida de animales durante esta fase.

 

El Zinc como elemento individual con un papel crucial

➢ El Zinc participa en :

El zinc se trata del micromineral involucrado en más funciones biológicas de entre todos los elementos traza en la nutrición de los lechones recién destetados (Hill et al., 2014).

• Múltiples procesos como el crecimiento celular

• Producción de proteínas • Desarrollo neurológico

• Equilibrio del sistema inmune

• Función antioxidante

• Mejora de aspectos reproductivos

➢ Absorción y excreción del Zinc

La absorción de zinc ocurre en el intestino delgado y es, junto su excreción vía heces, los puntos de control para su homeostasis.

Los inhibidores de la absorción de zinc son fundamentalmente:

La absorción puede ser facilitada por la presencia de proteína animal y la histidina, sugiriendo algunos estudios que la absorción puede variar en función de diferentes tipos de alimentos y del estado nutricional del organismo en relación con este mineral (Garcia et al., 2011).

Síntomas de deficiencia de Zinc

Los síntomas de deficiencia se caracterizan, según Fischer Walker et al., 2009, por:

• Disminución de la función inmunitaria

• Retraso en el crecimiento

• Mala transformación del alimento

• Anomalías en el área reproductiva

• Engrosamiento de la piel alrededor de los ojos, boca y extremidades (paraqueratosis).

Necesidades de Zinc del lechón

Las necesidades de zinc del lechón son relativamente altas, en torno a los 100 ppm, pero disminuyen rápidamente con la edad.

 

Inclusión de Zinc en las dietas de lechones

La inclusión de zinc en dietas de lechones post-destete puede dividirse según su concentración de dos maneras:

• uso como aditivo (máx. 150 ppm)

• empleo a niveles terapéuticos (>1.000 ppm)

Uso del Zinc como aditivo

El primero de ellos queda limitado a través del Reglamento EU 1095/2016, que establece como cantidades totales máximas autorizadas por kg de pienso:

– Perros y gatos: 200 ppm

– Salmónidos y lactoreemplazantes para terneros: 180 ppm

– Lechones, cerdas, conejos y peces excepto salmónidos: 150 ppm

– Otras especies y categorías: 120 ppm

El contenido nativo en zinc de cereales y semillas de leguminosas se puede establecer en torno a las 20 a 30 ppm y cuya distribución es poco homogénea, siendo las cubiertas más ricas que las partes internas (Mateo et al, 2004). Debiéndose tener en cuenta estos contenidos naturales en zinc de las materias primas a la hora de la adición exógena de este micromineral.

Una serie de cambios trascendentales para el lechón que acontecerán en el momento del destete:

• el paso de una alimentación líquida a una sólida

• la necesidad de establecer nuevas jerarquías en ambientes desconocidos …

con frecuencia acaban desembocando en graves casos de diarrea post-destete, que conducen a grandes pérdidas económicas.

Esta situación ha comportado que el sector se haya refugiado de manera tradicional, además de en el uso de considerables cantidades de antibióticos (en la actualidad mucho más restringidos), en el empleo de dietas que incluyen niveles terapéuticos de ZnO sujetos a prescripción veterinaria y cuyo uso queda limitado a las dos primeras semanas posteriores al destete, pues se trata de una medida efectiva a la hora de prevenir la diarrea posterior al destete (Johansen et al. 2007).

Causante de las diarreas post-destete

Esta patología es causada principalmente por el patógeno Escherichia coli.

Tras la adhesión de la bacteria a la mucosa intestinal, comienza a liberar toxinas de efecto nocivo desencadenando el proceso diarreico (Mathew, 2001).

Siguiendo esta misma línea, otros investigadores (Roselli y otros, 2003) mostraron que el óxido de zinc redujo la adherencia bacteriana de la cepa K88 (F4) de E. coli enterotoxigénica (ETEC) y bloqueó la invasión bacteriana al prevenir el aumento de la permeabilidad de las uniones estrechas y la modulación de la expresión del gen de citoquinas.

Estudios más recientes indican que, sobre todo, los iones zinc contenidos en el óxido de zinc tienen un efecto positivo en el medio gastrointestinal (Pieper et al., 2013).

Son estos iones los que evitan la adhesión de la bacteria y por tanto ejercen una acción fundamental frente a E.coli. (Wiegand, 2017).

La inclusión de demasiado zinc puede llegar a ser muy dañino.

La administración terapéutica de óxido de zinc también tiene efectos secundarios indeseables.

Si se administra durante más de dos semanas, la alta absorción de zinc puede conducir a fenómenos tóxicos en el organismo.

Los signos visibles a largo plazo del exceso de suministro de zinc son principalmente lechones pálidos y la reducción del crecimiento. Incluso la administración de grandes cantidades de óxido de zinc durante un corto período conduce a efectos secundarios indeseables (Zentek et al. 2013). 

Por otra parte, estudios recientes han alarmado del posible desarrollo de resistencias antimicrobianas asociadas a la utilización de zinc a altas dosis (Hölzel et al., 2012; Bednorz et al., 2013).

Además, el óxido de zinc se trata un mineral relativamente insoluble, por lo que cuando son suministradas dosis altas en el alimento provoca una mayor acumulación de zinc en el purín. El uso de éste como fertilizante favorece que grandes cantidades de metales pesados alcancen el medio ambiente (Döhler 1994) promoviendo alteraciones del ecosistema.

Una fecha límite, 2022 ….. No cabe duda que el debate en cuanto a la utilización de óxido de zinc a altas dosis seguirá existiendo al menos hasta el año 2022, momento en el cual la Unión Europea hará efectiva la prohibición del uso terapéutico del óxido de zinc en lechones. Hasta entonces, la industria ya plantea acciones para mejorar el manejo y la alimentación de los lechones, junto con la búsqueda de alternativas eficaces capaces de controlar el desafío de las diarreas post-destete.

Salir de la versión móvil