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Ensilados del olivar para abaratar y mejorar la alimentación del ovino

olivar

Cada campaña, las almazaras españolas generan enormes volúmenes de hoja de olivo y alperujo. Durante décadas estos subproductos apenas han tenido salida en la alimentación animal: son fibrosos, contienen taninos y compuestos fenólicos, y en el caso de la hoja, arrastran un riesgo conocido de acumulación de cobre.

Imagen 1. Oveja merina con su cordero en pastoreo. Fuente: Pixabay (TheOtherKev), uso libre.

Sin embargo, un ensayo desarrollado dentro del Grupo Operativo Athenea, financiado por el MAPA y el FEADER, acaba de aportar datos de campo que sitúan a estos dos subproductos como una alternativa seria para reducir costes en explotaciones ovinas de pastoreo extensivo, siempre que se manejen con criterio técnico.

El trabajo, firmado por F. López-Gallego (CICYTEX), A. Yepes y L. Rodríguez (AMBiotec), A. Espinosa (Facultad de Veterinaria de Cáceres) y B. Agudo (EA Group), se presentó en el marco del congreso SEOC 2026, y compara tres sistemas de alimentación en ovejas merinas mantenidas en pastoreo extensivo durante un ciclo productivo completo.

Interés y planteamiento del ensayo

La economía circular ha dejado de ser un discurso y empieza a traducirse en protocolos de campo. Valorizar subproductos agroindustriales tiene sentido económico y ambiental, pero solo si se demuestra que no penaliza el rendimiento zootécnico del rebaño.

Ese es precisamente el mérito de este trabajo: no se limita a proponer el uso de hoja de olivo y alperujo ensilados, sino que mide sus efectos reales sobre fertilidad, prolificidad, mortalidad de corderos, estado corporal de las ovejas y crecimiento de los corderos, comparándolos con un sistema de referencia basado en pienso comercial.

Se trabajó con tres rebaños de ovejas merinas (58 animales por lote), con la misma carga ganadera (2 ovejas/ha) y el mismo programa sanitario, siguiendo un ciclo productivo completo con parideras en junio.

Los tres lotes recibieron una base común de pienso comercial ajustada a mantenimiento, gestación y lactación (Tabla 1).

Tabla 1. Diseño experimental del ensayo. Fuente: elaboración propia a partir de los datos del estudio.

El ensilado se elaboró en microsilos de alta presión (290 bares), envueltos en plástico multicapa, con inoculación de fermentos lácticos comerciales y aditivos antifúngicos. Un detalle nada menor: la calidad de la conservación condiciona directamente la palatabilidad y, por tanto, el consumo voluntario.

Imagen 2. Bolas de ensilado envueltas en plástico multicapa. Fuente: Pixabay (brokerx8), uso libre.

Los datos se analizaron con ANOVA y test de Tukey, y se complementaron con un Análisis de Componentes Principales (ACP) para entender cómo se relacionan entre sí las distintas variables productivas.

Lo que comieron (y lo que no comieron) las ovejas

El consumo de pienso fue prácticamente idéntico en los tres lotes, lo que confirma que las diferencias observadas después se deben al efecto de los ensilados y no a un desajuste en la ración base.

Ahora bien, entre los dos subproductos apareció una diferencia relevante: las ovejas comieron voluntariamente más silo de hoja de olivo que de alperujo. Es un resultado coherente con lo que ya se sabía: el alperujo tiene más lignina y taninos, lo que limita su digestibilidad y su atractivo para el animal.

De forma inversa, el consumo del suplemento fitobiótico fue mayor en el lote de alperujo que en el de hoja, lo que sugiere que el propio animal ajusta su ingesta de RuminCube® en función de las carencias nutricionales del ensilado que está consumiendo.

Figura 1. Consumo voluntario de ensilado y suplemento fitobiótico por lote. Fuente: elaboración propia a partir de los datos del estudio.

Reproducción: Menos fertilidad, pero mejor prolificidad y menos bajas

Uno de los datos que exige matizar es la fertilidad, que resultó algo más baja en los lotes con silo frente al testigo. Se puede deber a la propia dinámica de los subproductos y no a un efecto tóxico generalizado, ya que la bibliografía disponible no asocia estos subproductos con una alteración relevante de la fertilidad cuando la ración está bien equilibrada.

Donde el balance es claramente positivo es en dos variables directamente ligadas a la rentabilidad del rebaño: la prolificidad mejoró en los lotes con silo, y sobre todo la mortalidad de corderos hasta el destete se redujo de forma marcada.

Este último dato es, probablemente, el más interesante desde el punto de vista económico, porque menos bajas de corderos se traduce en más corderos vendidos al final de la campaña.

Figura 2. Parámetros reproductivos según el sistema de alimentación. Fuente: elaboración propia a partir de los datos del estudio.

Estado corporal: La hoja de olivo cuida a la oveja

A lo largo del ciclo no hubo diferencias entre lotes al entrar y salir de la cubrición, pero sí las hubo en gestación y, sobre todo, en lactación.

Las ovejas del lote H mantuvieron una condición corporal significativamente mejor, especialmente en el momento más exigente: el destete. Este comportamiento se explica en gran medida por el mayor consumo voluntario del silo de hoja, que aporta fibra efectiva y ayuda a la oveja a priorizar el mantenimiento de sus propias reservas corporales.

Imagen 3. Ovejas en la explotación. Fuente: Pixabay (Cparks), uso libre.

Crecimiento de los corderos: El alperujo marca la diferencia

La otra cara de la moneda aparece en el crecimiento de los corderos. No hubo diferencias significativas en el peso al nacimiento entre lotes, lo que indica que ninguno de los subproductos comprometió el desarrollo fetal en el último tercio de gestación.

Pero desde el nacimiento hasta el destete, los corderos del lote A crecieron de forma claramente superior a los del lote H.

Figura 3. Crecimiento de los corderos y estado corporal materno al destete. Fuente: elaboración propia a partir de los datos del estudio.

La interpretación biológica es clara: mientras que en el lote H la oveja prioriza el mantenimiento de sus reservas corporales en detrimento de la producción de leche, en el lote A ocurre lo contrario.

El alperujo, más rico en grasa, aporta una densidad energética que favorece la síntesis de grasa láctea y, con ello, el crecimiento de los corderos, aunque a costa de una mayor movilización de reservas de la madre, algo coherente con su peor condición corporal al destete.

Tabla 2. Resumen de los resultados productivos por lote. Fuente: elaboración propia a partir de los datos del estudio.

Qué aporta el suplemento fitobiótico

El papel de RuminCube® no es anecdótico en este esquema. Por un lado, su aporte de nitrógeno no proteico y azúcares de fermentación rápida ayuda a que la microbiota ruminal degrade con más eficacia la fibra de los ensilados, especialmente la de la hoja de olivo.

Por otro, su perfil vitamínico-mineral se complementa con los compuestos bioactivos propios de los subproductos oleícolas (polifenoles, ácido oleico) para reforzar la capacidad antioxidante y la respuesta inmunitaria del animal, un aspecto especialmente relevante en los momentos de mayor exigencia metabólica: final de gestación y arranque de la lactación.

Imagen 4. Hoja de olivo, materia prima del ensilado H. Fuente: Pixabay (tatlin), uso libre.

El análisis conjunto confirma dos perfiles diferenciados

El Análisis de Componentes Principales, que explicó el 65,4 % de la varianza total, dibuja con claridad dos ejes de comportamiento: uno de crecimiento de los corderos y otro de condición materna.

Sobre ese mapa, el lote H se posiciona del lado de mejor condición corporal pero menor crecimiento de los corderos; el lote A, justo al contrario: mayor movilización de reservas maternas pero mejores ganancias en los corderos; y el lote testigo queda en una posición intermedia entre ambos perfiles.

Qué significa esto para el ganadero

Ni la hoja de olivo ni el alperujo son una solución universal, pero el ensayo permite tomar decisiones informadas según el objetivo de cada explotación:

Si la prioridad es proteger la condición corporal de las ovejas de cara a la siguiente cubrición, el ensilado de hoja de olivo, bien suplementado, es la opción más conservadora.

Si la prioridad es maximizar el crecimiento de los corderos hasta el destete, el ensilado de alperujo ofrece mejores resultados, asumiendo una mayor exigencia metabólica sobre la madre.

En ambos casos, la suplementación vitamínico-mineral-fitobiótica no es un añadido opcional, sino una pieza que ayuda a equilibrar las carencias propias de cada subproducto y a sostener la respuesta reproductiva e inmunitaria del rebaño.

Como en cualquier cambio de manejo nutricional, la incorporación de estos subproductos —y de cualquier suplemento asociado— debe planificarse junto con el veterinario responsable de la explotación, que podrá ajustar dosis y seguimiento según el estado sanitario y productivo de cada rebaño.

En resumen

Este trabajo del GO Athenea aporta al debate sobre subproductos agroindustriales datos de campo, en condiciones reales de pastoreo extensivo, a lo largo de un ciclo productivo completo.

La conclusión práctica es sencilla de trasladar al día a día de la explotación: los ensilados de hoja de olivo y de alperujo, correctamente conservados y acompañados de una suplementación mineral-fitobiótica ajustada, permiten reducir costes de alimentación sin renunciar a los resultados productivos, cada uno con un perfil zootécnico distinto y complementario según el objetivo que se persiga en el rebaño.

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