La fermentación de la macroalga Ulva se estudia como una posible estrategia para mejorar la digestibilidad de este ingrediente vegetal en alimentación acuícola. Así lo indica una investigación desarrollada en el marco del proyecto europeo Novafoodies, en la que participa el Centro Tecnológico de Acuicultura (Ctaqua), cuyos resultados serán presentados en Eslovenia, en el Aquaculture Europe 2026.
Uno de los principales desafíos para sustituir parcialmente las fuentes proteicas tradicionales por alternativas vegetales es la digestibilidad de las macroalgas. Según explica Ctaqua, aunque las proteínas de Ulva presentan una elevada calidad nutricional por su contenido en aminoácidos esenciales, una parte importante permanece retenida en las paredes celulares de la alga. Esto dificulta su aprovechamiento por los peces. “La fermentación rompe estos polisacáridos y facilita la liberación de las proteínas”, explica Ctaqua.
Con el objetivo de superar esta limitación, la Universidad de Haifa, socio del proyecto Novafoodies, optimizó un proceso piloto de fermentación de Ulva. Después, Ctaqua evaluó los cambios en la composición de la biomasa y observó que el tratamiento incrementó aproximadamente un 20% de la concentración de proteínas, al tiempo que redujo considerablemente el contenido de carbohidratos.
A partir de esta biomasa fermentada, el centro tecnológico formuló distintos piensos experimentales y llevó a cabo un ensayo nutricional de 56 días con juveniles de lubina en sistemas de recirculación (RAS). Los resultados mostraron que las dietas con niveles moderados de inclusión de Ulva, tanto fermentada como no fermentada, no provocaron diferencias significativas en el crecimiento respecto al pienso comercial utilizado como control. Sin embargo, las formulaciones con mayores niveles de inclusión sí redujeron el crecimiento, un efecto que los investigadores atribuyen a una menor ingesta de alimento y no a una pérdida de eficiencia en el aprovechamiento de los nutrientes.
El estudio también analizó la actividad bacteriostática de la harina de Ulva. Según Ctaqua, los extractos obtenidos a partir de biomasa fermentada fueron capaces de frenar el crecimiento de cinco bacterias patógenas para peces. No obstante, al repetir el análisis con los piensos experimentales, esta actividad únicamente se observó en las dietas con mayor nivel de inclusión de Ulva fermentada.
Los investigadores plantean ahora nuevas líneas de trabajo centradas en mejorar la aceptación del pienso mediante el uso de atractantes y en desarrollar ensayos de mayor duración para evaluar la adaptación progresiva de los peces a este tipo de dietas.
