La disponibilidad y el coste de las fuentes proteicas para alimentación animal se perfilan como uno de los puntos de presión para el sector europeo de piensos en 2027. FEFAC ha publicado el pasado miércoles 16 de septiembre su cuarta evaluación sobre el impacto económico y el riesgo de interrupción de la cadena de suministro de harina de soja ante la aplicación del Reglamento de la UE sobre deforestación (EUDR).
El análisis advierte de la coincidencia de varios factores. A las exigencias del EUDR se suman la sequía persistente en Europa y las interrupciones comerciales en el Mar Negro, en un contexto en el que la UE mantiene una elevada dependencia de las importaciones de proteína. FEFAC estima, además, que la sequía incrementará en más de 7 millones de toneladas las necesidades europeas de importación de maíz durante la nueva campaña. Para España, el documento no ofrece una estimación individualizada. Sin embargo, los riesgos descritos afectan al mercado comunitario de materias primas para piensos del que forma parte el sector español.
Hasta un 20% del suministro de harina de soja podría verse comprometido
FEFAC sitúa en torno a 4 millones de toneladas el posible déficit de harina de soja respecto a una huella de importaciones directas de aproximadamente 20 millones de toneladas, es decir, cerca del 20%, con opciones de sustitución actualmente muy limitadas.
El nivel de riesgo varía considerablemente según el origen. Norteamérica, Argentina y Paraguay son clasificados de “riesgo bajo”, con una disponibilidad prevista de harina de soja del 90-100%. Los orígenes de la UE, Ucrania y Serbia presentan un “riesgo bajo-medio”, mientras que Brasil se sitúa en “riesgo medio”, con una disponibilidad de harina de soja conforme al EUDR estimada en torno al 70%. África Occidental, India y China alcanzan la categoría de “riesgo alto”, especialmente para los mercados de soja no transgénica y ecológica.
Brasil concentra una de las principales incógnitas. FEFAC calcula un posible déficit de 4 millones de toneladas de harina de soja brasileña conforme al EUDR respecto a las importaciones de 2025/2026. La posibilidad de desplazar suministros destinados a la UE desde el corredor norte hacia el sur podría reducir esta brecha, aunque persisten limitaciones relacionadas con la capacidad de almacenamiento.
El impacto podría extenderse a otras proteínas para piensos
La presión no se limitaría a la soja. La información de mercado recogida por FEFAC sitúa en torno a 30 euros/tonelada la prima de riesgo de la soja y harina de soja compatibles con el EUDR durante 2027. Sobre un uso total de 35 millones de toneladas de soja y harina de soja, el coste adicional directo podría alcanzar 1.050 millones de euros.
El documento señala que las cotizaciones de las harinas de colza y girasol están vinculadas a las de la harina de soja en una proporción media cercana al 65%. Un incremento de 30 euros/tonelada en la soja podría traducirse en alrededor de 19,5 euros/tonelada adicionales para estas proteínas, sumando otros 449 millones de euros. FEFAC estima así un impacto de alrededor de 1.400 millones de euros asociado al suministro de harina de soja, colza y girasol para los sectores europeos de piensos y ganaderos.
Además, una mayor demanda de fuentes proteicas alternativas podría ejercer presión sobre sus precios y sobre los de aminoácidos clave. Para los sectores monogástricos, FEFAC estima un impacto directo equivalente a +40 euros/tonelada de carne de cerdo y +15 euros/tonelada de carne de ave.
El escenario planteado sitúa el desafío más allá de la disponibilidad de soja: FEFAC advierte de que el encarecimiento de la harina de soja podría trasladar la presión a otras fuentes proteicas utilizadas en formulación y a aminoácidos clave, en un momento marcado también por condiciones climáticas y logísticas.
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