El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), junto con la Universitat de València y la Generalitat Valenciana, ha desarrollado el primer sistema climatológico global estandarizado para detectar y caracterizar fenómenos extremos relacionados con la variabilidad de la velocidad del viento, conocidos como “sequías de viento”. Esta herramienta permite comparar objetivamente condiciones de viento entre diferentes regiones y periodos históricos, apoyando la evaluación de posibles impactos en sectores como la agricultura, la producción de energía, la erosión del suelo y la calidad del aire en un contexto de cambio climático.
📊 Qué son las sequías de viento y por qué importan
Las sequías de viento se refieren a periodos prolongados en los que la velocidad del viento se mantiene por debajo de los valores históricos promedio de una determinada región y época. Aunque este fenómeno era conocido principalmente por su impacto en la producción de energía eólica, la nueva herramienta permite medir su intensidad y recurrencia en cualquier lugar del mundo bajo un mismo criterio estadístico.
El índice denominado Standardized Wind Speed Index (SWSI) se construye a partir de décadas de datos históricos de velocidad del viento (1973‑2023) recogidos en más de 2.200 estaciones meteorológicas distribuidas por América, Europa, Asia y Oceanía. La escala del SWSI va de -3 (déficit extremo) a +3 (periodos más ventosos que lo normal), permitiendo identificar tanto sequías de viento severas como vientos excesivos en distintas regiones del planeta.
A modo de validación, el equipo aplicó el índice a dos eventos históricos: la sequía de viento en el oeste de Estados Unidos (2015) y la del Reino Unido (2021), que provocaron caídas de hasta un 20 % en la producción eólica, evidenciando que estos fenómenos no son meros baches climatológicos, sino eventos extremos con efectos económicos reales.
🌍 Implicaciones ambientales y agronómicas
Más allá de la energía, la falta prolongada de viento tiene implicaciones importantes para la agricultura y la nutrición animal. La velocidad del viento influye en la evapotranspiración de cultivos, en la dispersión de contaminantes atmosféricos, y en la gestión del agua y la humedad del suelo, elementos que condicionan el crecimiento de plantas forrajeras y granos base de piensos. Una sequía de viento puede afectar estos procesos al alterar los balances de humedad y temperatura en el entorno de cultivo.
Además, la ausencia de viento reduce la dispersión de partículas contaminantes en zonas urbanas y periurbanas, con potenciales efectos sobre la calidad del aire y la salud de animales y humanos por igual. La herramienta SWSI puede ayudar a anticipar condiciones que afecten tanto a zonas rurales como a centros de producción alimentaria.
📈 Utilidad para la planificación climática y productiva
El desarrollo de este índice coloca al viento como una variable climática tan relevante como la precipitación o la temperatura, y ofrece datos valiosos para planificar estrategias de adaptación frente al cambio climático, tanto en la agricultura como en la gestión de recursos naturales y energéticos.
Este sistema puede, por ejemplo, orientar decisiones sobre ubicación de cultivos sensibles al recurso hídrico y térmico, diseño de estrategias de riego y manejo del suelo, así como la implementación de infraestructuras que reduzcan riesgos asociados a periodos prolongados de calma eólica en ecosistemas productivos.
Fuente: El CSIC crea el primer sistema global para detectar fenómenos extremos como las ‘sequías de viento’
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