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Valoración de la Integridad Intestinal en aves

Hay una premisa en el mundo avícola actual que establece que el éxito en el negocio se debe a:

Para conseguir un estado vital perfecto es imprescindible mantener una integridad intestinal adecuada que nos asegure el poder lograr nuestra premisa.

La integridad intestinal es el mejor promotor de crecimiento que podemos utilizar para conseguir nuestros objetivos, pero para llegar a ella se debe trabajar por distintas vías y de maneras muy diferentes, pues ahora no hay un producto único que sea el asegurador de esa salud intestinal necesaria.

El intestino es el órgano más sorprendente, pues puede digerir el alimento que recibe pero no se digiere a sí mismo y es capaz de absorber la mayoría de sus nutrientes. En su interior se encuentran más de 650 especies de bacterias diferentes y 20 hormonas distintas.

La superficie del intestino está expuesta al contacto con múltiples cantidades de materias extrañas que la hacen estar en permanente estado de reactividad y de leve inflamación.

 

La importancia del tracto gastrointestinal

La importancia del tracto gastrointestinal se empieza a vislumbrar desde el período de incubación del ave.

El peso del intestino delgado del embrión aumenta progresivamente mucho más que el peso del cuerpo, llegando a ser durante los últimos tres días de incubación aún mayor ésta proporción.

Es fundamental hacer un buen arranque con las aves nada más llegar a la granja, pues se ha demostrado que el acceso temprano al alimento estimula el crecimiento y el desarrollo del tracto intestinal, además de facilitar la ingesta de yema del vitelo y de estimular de forma vital el desarrollo del sistema inmune con una más rápida formación de los tejidos linfoides asociados al intestino –Bolsa Fabricio, tonsilas cecales o placas de Peyer–, lo que le hace ser el órgano más importante vinculado al sistema inmune.

Probablemente el tracto intestinal sea el órgano más importante del cuerpo, con un 5 % de su peso corporal, con un consumo del 30% del oxígeno necesario por el ave y responsable de la absorción de los nutrientes necesarios para la vida del animal.

 

¿Cómo se puede conocer si las aves tienen una correcta integridad intestinal?

Desde luego la primera señal que puede indicar su estado de salud son los excrementos de los animales.

Tipos de heces

Las heces se presentan como una masa redondeada con una cubierta blanquecina de ácido úrico y se debe recordar que un pollo defeca unas 12 a 16 veces al día.

Otro tipo de heces que son los contenidos del ciego, que son más fluidos y de color marrón, siendo eliminados entre una y dos veces al día por los pollos.

El que las heces de las aves sean más acuosas significa que la cama va a estar más húmeda y ello va a conducir a:

 

 

La cama & su mantenimiento

La cama y su mantenimiento adquieren una importancia transcendental en la crianza de los pollos. De ahí que el material de cama a utilizar sea el más absorbente que tengamos a nuestro alcance, aunque sea algo más caro, pues esto siempre nos va a ayudar a mantener unas condiciones adecuadas de crianza.

 

Ventilación

El correcto funcionamiento de la ventilación mínima con unas condiciones de aislamiento adecuadas en las naves de crianza, ayudarán a direccionar el aire entrante en las naves.

Mayor vigilancia de su buen funcionamiento será necesario cuanto mayor será la densidad de kilos de carne que se críen por metro cuadrado.

 

Escapes de agua de los bebederos

Los escapes de agua de los bebederos son otra fuente de humedad para las camas. Importante es mantener su funcionamiento de forma adecuada, vigilando siempre la presión del agua que es uno de los puntos débiles de control que los avicultores se olvidan de comprobar en su día a día.

Cambios en la alimentación

A veces los cambios de piensos o los cambios de materias primas que llevan los piensos pueden ocasionar heces blandas que afectarán al estado de humedad de las camas.

No hay que descuidar los problemas de patología que se pueden producir, desde la presencia de coccidiosis y la casi segura aparición posterior de enteritis necrótica y colibacilosis o facilitando la entrada de diversos virus –reovirus, enterovirus o coronavirus–

 

Enteritis necrótica

La enteritis necrótica es la patología más frecuente que observamos cuando las condiciones de crianza no son las adecuadas.

1/ La forma subaguda es la más presentada y conlleva disminución de consumos, meteorismo, necrosis de la mucosa del intestino y colangiohepatitis.

2/ La forma aguda se caracteriza por aumento de la mortalidad súbita, disminución de consumos y aparición de pseudomembranas en la pared del intestino.

3/ La forma sobreaguda no da síntomas y ocasiona mortalidad repentina.

 

Mantenimiento de la integridad intestinal

El mantenimiento de la integridad intestinal previene la aparición de problemas de enteritis y para ello hay que intentar utilizar los principales factores que ayudan a prevenirla.

Factores para mantener la salud intestinal

 

Características de la disbacteriosis

Cuando no se es capaz de mantener las condiciones adecuadas de integridad intestinal aparecerán los problemas de disbacteriosis, que se caracterizan por:

Intestinos irritados con inflamación que dan la presencia de heces húmedas, grasientas y anaranjadas.

Incremento de consumo de agua, pero no de pienso que facilita que las heces sean acuosas.

 

Se produce una reducción del tono intestinal, de la elasticidad, del grosor y de la resistencia de las paredes intestinales, que se encuentran flácidas y a su corte los bordes no se repliegan de forma inmediata.

La pared intestinal se ve traslúcida, apreciándose partículas de alimento sin digerir en la luz intestinal.

Normalmente el intestino se encuentra timpanizado.

El proceso es tan rápido con un desequilibrio de la flora intestinal y sin que haya una bacteria específica responsable, que el primer tratamiento con antibióticos se realiza, solamente con la experiencia y saber del veterinario hasta que llegue el informe del laboratorio.

La disbacteriosis es la responsable de casi el 70 % del uso de antibióticos en avicultura.

Un apartado muy importante que hay que llevar a efecto y del que no hay mucha costumbre de hacer, es la valoración del estado de integridad intestinal de los animales.

La valoración del estado de integridad intestinal se debe hacer en el mayor número de naves posibles y a una edad adecuada –puede ser el inicio de la cuarta semana, fecha clave para la observación de posibles lesiones de coccidiosis–.

 

¿Qué método se puede seguir para valorar la integridad intestinal?

Existen varios métodos de valoración, pero en mi opinión el método de puntuación macroscópica de De Gussem es sencillo de efectuar y obtener información para un diagnóstico.

Metodología

El método consiste en valorar 10 parámetros clínicos establecidos con una puntación binaria sólo de 0 ó 1. Para ello se deben analizar 5 pollos vivos que se toman de la nave a valorar y dividir el intestino en dos partes por el divertículo de Meckel, donde habrá que observar:

En el intestino delgado

 

En el intestino grueso

 

Resultado final

0-2 ………………El resultado final de la valoración iría desde una puntuación de 0 a 2 con una interpretación perfecta del estado de integridad intestinal,

3-5 …………….. Una puntuación entre 3 a 5 que nos indicaría que se deberían utilizar tratamientos alternativos de ayuda

6-10 ………….. Si la puntuación es entre 6 a 10, entonces se deben utilizar antibióticos por el daño que hay producido.

 

Valoración de la presencia de coccidias

Cómo sistema para la valoración de la presencia de coccidias sigue siendo utilizado el de Johnson y Reid –1970– y que se basa en la puntuación de las lesiones. El problema es que solo vale para aquellas especies que causan lesiones macroscópicas y que pueden por tanto valorarse.

Especies de Eimeria que causan lesiones macroscópicas:

El baremo de puntuación individual en cada caso es de cero cuando no hay lesiones y de cuatro cuando hay lesiones muy graves. Hay que tener en cuenta que la Eimeria mitis bastante patógena– y la Eimeria praecox no causan lesiones típicas macroscópicas y E. necatrix y E. brunetti aparecen en aves más adultas.

 

La Eimeria acervulina causa lesiones blanquecinas en la mucosa del duodeno y en infecciones mayores también en posiciones más caudales.

La Eimeria máxima causa petequias o equimosis más visibles en la serosa del intestino medio –a veces se observan las petequias sin presencia del parásito–.

La Eimeria tenella afecta a los ciegos produciendo lesiones sanguinolentas e incluso hemorragias que llevan a la muerte del ave de forma rápida.

» Para cada lote analizado se obtiene una puntuación de lesión media total –TMLS–. Es importante tener en cuenta a la hora de valorar las distintas patogenicidades de cada especie que se haya encontrado, para decidir el tratamiento.

No se debe olvidar que por pequeña que sea la infección con Eimerias, éstas producen destrucción de células epiteliales y esto va a influir en la pérdida de rendimientos de las aves

Se puede afirmar que la correlación entre las puntuaciones de las lesiones macroscópicas y el rendimiento de las aves es mayor con ésta valoración macroscópica que con el análisis de heces y el conteo de oocistos por gramo –OPG–, que necesita la diferenciación clara de las distintas especies de ooquistes.

 

¿Qué se puede hacer para mejorar y mantener la integridad intestinal de las aves?

Desde luego con una única acción no se va a lograr conseguir el objetivo de la premisa inicial. Así que se tendrá que actuar sobre distintos campos, como son:

 

Artículo publicado en aviNews Edición 2018

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