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El virus Shamonda avanza en España y afecta a producciones bovinas

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El virus Shamonda amplía su presencia en España. La enfermedad llegó al país a principios de este año, con detecciones en producciones bovinas de Córdoba y Toledo, y durante el mes de octubre se identifica también en Cantabria, Ávila y Madrid, hasta sumar nueve puntos afectados en el territorio nacional, según la última actualización del virus publicada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) el pasado miércoles, 7 de octubre. La detección más reciente corresponde a Cantabria, donde una ganadería de Riotuerto registra la presencia del virus tras detectarse síntomas en una vaca. Según la información recogida por EFEAgro, el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete notificó al Gobierno de Cantabria que una vaca de esa ganadería mostraba síntomas. Durante octubre, Ávila y Madrid también se incorporan a los territorios con puntos afectados, elevando a nueve el número de puntos registrados en España.

La situación actual muestra una expansión del virus hacia nuevas zonas del territorio nacional mientras que, en paralelo, el impacto productivo comienza a hacerse visible en las producciones afectadas. El descenso de la producción de leche es una de las principales consecuencias observadas en el ganado bovino y se estima que durante septiembre se produjeron hasta 100.000 litros menos de leche debido al impacto del patógeno, según la información recogida por EFEAgro. La agencia señala además que, en las infecciones agudas, la producción puede disminuir entre un 10% y un 20% durante 7-10 días. En el caso de una producción de Dos Torres, en Córdoba, el mismo medio comparte que casi 40 de sus 150 vacas presentan síntomas. Según el ganadero, durante el episodio algunos animales dejan de producir hasta 35 litros de leche diarios, aunque posteriormente recuperan niveles de producción similares a los anteriores.

¿Qué es le virus Shamonda y cómo afecta al ganado?

El virus Shamonda pertenece al género Orthobunyavirus y al serogrupo Simbu. Según el MAPA, se trata de un virus transmitido principalmente mediante la picadura de dípteros del género Culicoides, que también actúan como vectores de otros virus. El ganado bovino se considera hospedador importante y es susceptible tanto a la infección como al desarrollo de enfermedad clínica. Por su parte, el ovino y el caprino también pueden infectarse, aunque el MAPA señala quelo hacen sin clínica aparente, mientras que en équidos se han detectado animales positivos con sintomatología nerviosa, sin que hasta el momento se haya demostrado una relación causal con los signos observados.

El periodo de incubación se sitúa entre dos y cinco días. En el ganado bovino, las infecciones agudas pueden cursar con fiebre, diarrea y una disminución de la producción de leche de entre el 10% y el 20% durante 7-10 días. El MAPA señala que la mayoría de los animales adultos afectados parecen recuperarse y que, hasta el momento, no se ha observado mortalidad atribuible directamente al virus. Sin embargo, en vacas gestantes, el virus puede atravesar la placenta y afectar al feto, pudiendo provocar abortos o malformaciones fetales graves. En este sentido, el MAPA señala que no existen evidencias de una transmisión directa significativa entre animales, aunque sí se ha descrito la posibilidad de transmisión vertical de la madre al feto durante la gestación. Por último, no existen evidencias de que el virus Shamonda sea una zoonosis, por lo que no se considera una enfermedad transmisible a las personas.

Ante la ausencia de una vacuna disponible frente al virus Shamonda, la prevención se centra en reducir la exposición de los animales a los Culicoides. Para ello, se contempla el uso de repelentes y productos desinsectantes, además del tratamiento veterinario sintomático de los animales afectados. EFEAgro también recoge medidas como la desinsectación de los animales, la desinfección de los medios de transporte y evitar aguas estancadas y acumulaciones de estiércol, con el objetivo de reducir la presencia del vector.

La evolución de la enfermedad también está condicionada por la actividad de los vectores. En este sentido, el descenso de las temperaturas y el final del periodo de actividad de Culicoides pueden contribuir a reducir la transmisión del virus. Mientras el virus Shamonda continúa detectándose en nuevas zonas de España, la vigilancia de los animales y la aplicación de medidas dirigidas al control de los vectores constituyen las principales medidas de prevención y control disponibles para limitar su propagación y reducir su impacto sobre el ganado bovino.

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