El destete constituye uno de los periodos más críticos en la producción porcina, ya que el lechón experimenta simultáneamente importantes cambios nutricionales, fisiológicos y ambientales.
Desde el punto de vista nutricional, la transición hacia un pienso sólido compuesto principalmente por ingredientes vegetales supone un desafío para el tracto digestivo todavía inmaduro del lechón.
Entre estos componentes se encuentran determinados carbohidratos no digeribles. La harina de soja y otras materias primas de origen vegetal contienen altos niveles de α-galactósidos (Figura 1), también llamados oligosacáridos de la familia de la rafinosa (OFR), principalmente rafinosa y estaquiosa.
Tabla 1. Contenido de oligosacáridos de la familia de la rafinosa en harina de soja de distintos orígenes (expresado en % materia seca) (Aguirre y col., 2024).
La presencia de α-galactósidos en la harina de soja puede variar dependiendo del origen (Tabla 1), pero representan el 6-8% de la materia seca, que en piensos finales para lechones puede suponer más del 2%, lo que implica una cantidad de sustrato no digerido muy importante para el lechón.
Figura 1. Composición de los α-galactósidos (oligosacáridos de la familia de la rafinosa – OFR).
Los OFR son oligosacáridos no digeribles y osmóticamente muy activos. Los efectos antinutricionales asociados a la presencia de α-galactósidos en la dieta han sido ampliamente estudiados, entre los que cabe destacar:
| Asimismo, cereales habitualmente utilizados en piensos de lechones, como trigo, cebada y maíz, y sus coproductos aportan cantidades variables de arabinoxilanos (AX) y otros polisacáridos, que pueden modificar las propiedades fisicoquímicas de la digesta, aumentando la viscosidad, y limitar la accesibilidad de las enzimas digestivas a los nutrientes. |
A nivel nutricional, esto compromete la digestibilidad y el aprovechamiento de los nutrientes, que puede suponer cerca del 10% de la energía y 8% de la proteína bruta procedente de la harina de soja.
La utilización de xilanasas exógenas para reducir los efectos asociados a los arabinoxilanos constituye una práctica habitual en la formulación de piensos.
| En contraste, la presencia de α-galactósidos y sus potenciales efectos sobre la fisiología intestinal y la utilización de nutrientes han recibido menor atención práctica, a pesar de las cantidades relevantes de OFR procedentes de la harina de soja y otros ingredientes proteicos. |
Primera α-galactosidasa aprobada en la Unión Europea para uso en lechones
Muy recientemente (septiembre 2026) se ha aprobado en la Unión Europea el primer preparado enzimático con actividad α-galactosidasa para uso en piensos para lechones, cuya autorización como aditivo zootécnico ha sido concedida a Industrial Técnica Pecuaria, S.A. (ITPSA) con el número de autorización 4a33 (Reg. (UE) 2026/2079).
Estudio de eficacia de la α-galactosidasa + xilanasa en lechones
Se realizó un estudio de 42 días de duración en una granja comercial en Segovia, bajo condiciones habituales de producción, y se evaluó el efecto de este preparado enzimático sobre el crecimiento, la eficiencia alimentaria y se registraron indicadores sanitarios en lechones destetados.
Material y métodos
2 tratamientos:
Alimentación en dos fases:
| Pienso formulado en base a trigo (PS: 12%; S: 25,4%), cebada (PS: 17,6%; S: 18%), avena (PS: 15%; S: 3,5%), maíz (PS: 10%; S: 20%) y harina de soja (PS: 14%; S: 18,5%). Todos los piensos contenían fitasa, a dosis habitual. |
Registros:
Se aplicó un diseño en bloques completos al azar, con el tratamiento y el peso como efectos fijos, el peso inicial como covariable y la sala como efecto aleatorio.
Resultados:
Los resultados productivos globales a 42 días se muestran en la Figura 2. En el conjunto del estudio, la ganancia media diaria aumentó de 318 a 341 g, suponiendo una mejora del 7,2 % (P = 0,029), mientras que el índice de conversión disminuyó de 1,52 a 1,47, una reducción del 3,3 % (P = 0,034).
El peso final se incrementó, siendo 21,63 kg en el control y 22,61 kg en el grupo suplementado, con una diferencia de 0,98 kg equivalente al 4,5 % del peso vivo del lechón (P = 0,034).
Cabe mencionar que las diferencias se observaron mayoritariamente durante la fase de iniciación (starter) entre los 14 y 42 días.
| El índice de conversión disminuyó de 1,56 a 1,49 kg de pienso/kg de ganancia, equivalente a una reducción del 4,5 % (P = 0,010). El consumo diario fue de 594 y 621 g, respectivamente, sin diferencias significativas (P = 0,186). |
Los resultados de los parámetros sanitarios evaluados se muestran en la Figura 3. La proporción de corrales con diarrea no difirió significativamente entre tratamientos.
Figura 2. Parámetros productivos en lechones a 42 días posdestete.
Figura 3. Parámetros sanitarios durante los 42 días de estudio.
Otros estudios
Este mismo preparado enzimático se ha evaluado en diferentes estudios con diferentes formulaciones de dietas y manejo, observando resultados similares, siendo siempre significativa una mejora de la conversión de alimento (Tabla 2).
Tabla 2. Parámetros productivos de lechones destetados con y sin el preparado enzimático (CSB) en distintos estudios.
En resumen
Los α-galactósidos y los arabinoxilanos del pienso limitan la utilización de nutrientes en el lechón destetado por sus efectos sobre la retención de agua, la viscosidad y los procesos digestivos.
| La suplementación con este preparado ha demostrado mejorar significativamente el rendimiento productivo en lechones destetados, mejorando de forma consistente la conversión del pienso en diferentes estudios. |
Además, también se ha observado una tendencia a reducir la incidencia y gravedad de diarreas durante la primera semana posdestete (P = 0,070). Todo ello supone una mejora durante la adaptación al destete.
| Estos resultados respaldan la utilidad de este preparado enzimático en distintas condiciones de alimentación y manejo como estrategia nutricional para mejorar la digestibilidad y aprovechamiento de nutrientes por parte del lechón, preparándolo así para la fase de engorde. |
