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Efecto de la subnutrición en el equilibrio pro y antioxidante en terneros

terneros

Introducción

Los objetivos de selección del vacuno de carne persiguen actualmente la mejora del rendimiento productivo. Esta condición incrementa sus necesidades físicas y nutricionales, lo que puede provocar un balance energético negativo durante el último tercio de la gestación.

En determinadas épocas del año, los rebaños atraviesan períodos de subnutrición, especialmente cuando la disponibilidad de pasto es escasa debido a la estación del año o a una elevada carga ganadera.

También puede deberse a una estrategia de reducción de costes en la explotación mediante la restricción de la dieta (Sanz et al.,2024). Esta situación puede afectar la capacidad de las vacas gestantes para cubrir los requerimientos homeorréticos del crecimiento fetal.

La falta de adaptación fisiológica altera la homeostasis, generando estrés metabólico y comprometiendo tanto la salud materna como la del ternero, así como su capacidad antioxidante frente a los procesos de peroxidación lipídica (Abuelo et al., 2019).

Las diferentes razas españolas pueden desarrollar una respuesta metabólica diferente, influyendo en el bienestar de los terneros. Se denomina estrés metabólico al desequilibrio en la homeostasis fisiológica causado por un uso anormal de los nutrientes, ya sea por exceso o por deficiencia de los mismos (Lacetera, 2026). Si este estrés es intenso o prolongado, aumentará el gasto energético del animal para enfrentarlo.

El estrés metabólico se manifiesta a través de respuestas catabólicas, lo que puede llevar a una lipomovilización excesiva, disfunciones inmunitarias e inflamatorias, y estrés oxidativo (Abuelo et al., 2019), lo que a su vez puede derivar en enfermedades metabólicas o en trastornos clínicos y subclínicos, muy comunes en la ganadería de leche (Sordillo y Raphael, 2013).

Por ejemplo, los terneros nacidos de vacas que experimentaron estrés oxidativo durante el último tercio de la gestación presentaron una respuesta inmunitaria alterada y mayor estrés oxidativo, lo que se asocia con una mayor susceptibilidad a enfermedades (Ling et al., 2018).

En este sentido las razas Pirenaica y Parda de montaña, similares en su etapa adulta, podrían responder de manera diversa a este desafío metabólico en su etapa de cría, ya que las primeras muestran un peso al nacimiento más reducido que las segundas.

El objetivo del presente estudio fue evaluar el impacto de la subnutrición durante el último tercio de gestación, la raza y su interacción sobre los niveles de marcadores de peroxidación lipídica (MDA), capacidad antioxidante total (ABTS) y la expresión de genes clave en la respuesta antioxidante (SOD2, CAT, GPX1 y NRF2) en sangre de terneros recién nacidos de aptitud cárnica.

Diseño experimental

Un total de 37 vacas en el último tercio de gestación, de entre 5 y 8 años, fueron asignadas a un diseño factorial 2×2, con dos niveles de cobertura de las necesidades nutricionales mediante una mezcla completa. Un grupo cubría sus necesidades energéticas al 100% (T100%, n=10), recibiendo 10,5 kg/día y otro cubría sus necesidades al 60% (T60%, n=9), con un consumo de 7 kg/día; y dos razas, la Parda de Montaña (PA, n=10) y la Pirenaica (PI, n=9).

Tras el parto, todas las vacas recibieron la misma dieta, que cubría sus necesidades nutricionales completamente. La composición química de la mezcla unifeed era de 111 g de proteína bruta (PB)/kg de materia seca (MS), 529 g de fibra neutro detergente (FND) /kg MS, 19 g de extracto etéreo (EE) /kg MS y 161 g de almidón/kg MS.

Las muestras de sangre fueron tomadas de la vena yugular en la primera y quinta semana de vida del ternero, en tubos Tempus RNA (Applied Biosystems) para el análisis de la expresión de los genes NRF2 (nuclear factor erythroid 2-related factor 2), SOD2 (superoxide dismutase 2), CAT (catalase), y GPX1 (Glutathione Peroxidase 1), mediante qPCR y cálculo de su cuantificación relativa (RQ) respecto a genes de referencia, y en tubos con heparina para el análisis de malondialdehído (MDA) y ABTS.

Los datos se analizaron con el programa JMP Pro17 (SAS Institute Inc. Cary, NC, EEUU), utilizando modelos mixtos con medidas repetidas que incluyeron como efectos fijos el nivel de alimentación y la raza, así como sus interacciones. La comparación de medias se realizó con la prueba de Tukey. Los resultados se representan como medias ± error estándar.

Resultados

La raza afectó significativamen- te el peso vivo (PV) del ternero al nacimiento, con mayores pesos en la raza Parda de montaña que en la Pirenaica (51,32 ± 1,13 vs 42,84 ± 1,2, respectivamente, P < 0,001).

La concentración de MDA total, marcador de actividad pro-oxidativa, fue mayor en los terneros PA-T100% que en PA-T60% (4,08±0,15 vs. 3,39±0,17 μM, respectivamente, P<0,01), sin diferencias significativas con los de raza Pirenaica, cuyos valores fueron intermedios.

Las expresiones de SOD2, enzima que cataliza la dismutación de superóxido de oxígeno en peróxido de hidrógeno y de CAT y GPX1, enzimas que reducen el peróxido de hidrógeno a agua y oxígeno, se vieron afectadas por la interacción entre el nivel de alimentación y la raza, teniendo sus valores más altos para PI-T100% y los más bajos para las PA-T100% (SOD1: 0,76±0,1 vs 0,37±0,1 RQ, respectivamente, CAT: 0,79 ± 0,2 vs 0,07± 0,2 RQ, respectivamente, y GPX1: 0,67± 0,1 vs 0,15±0,1 RQ, respectivamen- te, P<0,05), siendo las vacas T60% de ambas razas, con valores intermedios, las que no mostraron diferencias con los dos grupos anteriores.

No se observaron efectos del nivel de alimentación, la raza ni su interacción en los niveles de ABTS, indicador de capacidad antioxidante (P>0,05).

Por otro lado, NRF2, un factor de transcripción clave en la regulación de la respuesta antioxidante, mostró diferencias solo para el efecto raza, donde PI tuvo una mayor expresión de este gen que PA (2,25 ± 0,2 vs 1,08 ± 0,2 RQ, respectivamente, P<0,001).

Discusión

Los resultados anteriores evidencian que los terneros de raza Pirenaica presentaron una mayor capacidad antioxidante basal o inicial, siempre que sus madres no hubieran sufrido ningún tipo de restricción nutricional durante el último tercio de gestación, con niveles más altos de expresión de genes relacionados con esta función (NRF2, SOD1, CAT y GPX1) en comparación con los de raza Parda en las mismas condiciones.

Sin embargo, estas diferencias no se reflejaron en los niveles de ABTS, donde no se observaron variaciones significativas entre grupos. Cabe destacar que los terneros PA-T60% mostraron una tendencia a una mayor capacidad antioxidante a nivel enzimático (SOD2, CAT y GPX1) en comparación con aquellos de su misma raza que provenían de madres sin restricción nutricional y también afrontan mejor este desafío que los PI-T60%.

Esto podría estar también relacionado con que los terneros PA-T60% mostraron niveles más bajos de MDA, en comparación con los PA-T100% y con los terneros de raza Pirenaica, que tuvieron niveles moderados de actividad pro-oxidativa. Esto sugiere que la raza Parda de montaña podría contar con mejores mecanismos o mayor flexibilidad metabólica para enfrentar el estrés oxidativo derivado de la subnutrición materna.

La capacidad de adaptación puede verse reflejada también en la mayor eficiencia en el uso de nutrientes durante la gestación por parte de la raza Parda de montaña, mejorando el desarrollo fetal, visible en el mayor peso al nacimiento de sus terneros.

Por otro lado, dado que estos animales son alimentados exclusivamente con leche materna, los niveles más elevados de MDA observados en los terneros de raza Parda de montaña cuyas madres recibieron la cantidad de unifeed completa podrían atribuirse, en parte, a la mayor producción láctea característica de esta raza. Esta mayor producción, por parte de la madre, implica una demanda energética más elevada, lo que, a su vez, expone a los animales a un mayor estrés metabólico, reduciendo su capacidad antioxidante y aumentando la actividad prooxidativa.

Esto podría provocar una posible transferencia de dichos efectos a la descendencia, ya que una mayor producción láctea puede conllevar una mayor ingesta diaria, por parte de los terneros, de ácidos grasos insaturados de naturaleza prooxidante.

Finalmente, la raza Pirenaica destacaría por presentar un mejor estado oxidativo en condiciones favorables. No obstante, los resultados podrían indicar una menor flexibilidad metabólica o una peor eficiencia en el uso de los nutrientes ante un desafío nutricional, ya que no se observó ninguna tendencia hacia una mayor actividad de los genes marcadores de actividad antioxidante en los terneros Pirenaicos más desfavorecidos (T60%).

Conclusiones

Durante las primeras cinco semanas de vida, los terneros de raza Pirenaica mostraron un mejor estado oxidativo en condiciones óptimas, pero los terneros de raza Parda de Montaña presentaron una mejor respuesta al desafío nutricional materno sufrido durante el último tercio de gestación, con una aparente mayor capacidad antioxidante y menor nivel de estrés oxidativo.
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