El Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) desarrolla variedades mejoradas del frijol con el objetivo de incrementar la productividad, mejorar los ingresos de los productores y fortalecer la resiliencia del cultivo frente al cambio climático, según un comunicado de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural mexicana.
El frijol es considerado un cultivo estratégico para el país por su importancia económica, social y nutricional. Bajo este prisma, el Gobierno de México destaca que el ‘Plan Frijol’ forma parte de los compromisos para reforzar la producción nacional de alimentos.
De acuerdo con el comunicado, las variedades comerciales Negro (brillante y opaco) y Pinto representan más del 50% de la superficie sembrada de frijol en México, lo que equivale a unas 900.000 hectáreas. Además, estos tipos concentran la mayor parte de la producción y del consumo nacional. Ante este escenario, el INIFAP ha impulsado durante más de una década la investigación en mejoramiento genético y ha puesto a disposición del sector productivo distintas variedades mejoradas de frijol Negro y Pinto.
Variedades con ventajas agronómicas y nutricionales
Según el documento, las variedades presentan características como un mayor potencial de rendimiento, adaptación a diferentes condiciones agroecológicas y resistencia o tolerancia a enfermedades. Algunas también ofrecen un menor tiempo de cocción y contenidos destacados de proteína, fibra dietética, caratenoides y minerales.
La demanda de frijol Negro se concentra principalmente en las regiones centro y sur-sureste de México, mientras que el frijol Pinto predomina en el norte. No obstante, durante las últimas décadas, el cultivo y el consumo de este último se han extendido hacia las regiones centro y centro-occidente, incluyendo Nayarit y Sinaloa durante el ciclo agrícola otoño-invierno.
Investigación para fortalecer la producción nacional
El comunicado destaca que el INIFAP ha impulsado durante más de una década la investigación en meojramiento genético del frijol. La investigación también se dirige al desarrollo de materiales mejor adaptados a la sequía, capaces de aprovechar de forma más eficiente la humedad disponible, mantener una mayor estabilidad del rendimiento bajo estrés hídrico y responder mejor ante la variabilidad climática.
Con estas actuaciones, el instituto busca fortalecer la producción sostenible de alimentos, incrementar la competitividad del sector agroalimentario y contribuir a la autosuficiencia alimentaria de México.
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