Extracto de malta de cebada en lechones destetados: ¿mejora el crecimiento y la salud intestinal?
El destete constituye una de las etapas más exigentes en la producción porcina. Durante este periodo, los lechones experimentan cambios importantes en su alimentación, pasan de consumir leche materna a depender de dietas sólidas y deben adaptarse a nuevas condiciones ambientales y sociales.
Esta transición puede provocar alteraciones en el funcionamiento gastrointestinal, reducir temporalmente el consumo de alimento y aumentar la susceptibilidad a trastornos digestivos.
Por ello, la investigación de ingredientes funcionales que contribuyan a mejorar la adaptación intestinal y el aprovechamiento nutricional continúa siendo un área de interés para la producción porcina.
Una investigación publicada el 10 de octubre de 2026 en la revista Tropical Animal Health and Production evaluó los efectos del extracto de malta de cebada sobre el crecimiento, los indicadores inmunitarios, la fermentación intestinal y la composición de la microbiota en lechones durante la etapa de recría.
El estudio resulta especialmente interesante porque analiza un ingrediente procedente del procesamiento de cereales que contiene carbohidratos fermentables, proteínas solubles y diferentes compuestos bioactivos.
El extracto de malta como ingrediente funcional
La malta de cebada se obtiene mediante un proceso de germinación controlada del grano, durante el cual se producen modificaciones bioquímicas que favorecen la disponibilidad de determinados nutrientes.
El extracto de malta contiene principalmente azúcares simples y aminoácidos, además de compuestos como fenoles y betaglucanos.
Estos componentes han despertado interés en nutrición animal por su posible relación con la actividad de los microorganismos intestinales, la fermentación y determinados mecanismos de respuesta inmunitaria.
En alimentación porcina, su utilización representa una alternativa que merece ser evaluada, especialmente durante el periodo posterior al destete, cuando el sistema digestivo todavía está adaptándose a la nueva alimentación.
Sin embargo, la evidencia científica sobre su utilización en lechones destetados era limitada. Precisamente, los investigadores plantearon este ensayo para determinar si diferentes niveles de inclusión podían generar beneficios productivos y fisiológicos.
Un ensayo con 144 lechones durante 42 días
La investigación se realizó con 144 lechones destetados, de aproximadamente 24 días de edad y un peso inicial promedio de 7,02 kg.
Los animales fueron distribuidos en cuatro tratamientos nutricionales, con diferentes niveles de incorporación de extracto de malta de cebada:
– Grupo control: sin extracto de malta.
– Tratamiento 1: 0,33 % de inclusión.
– Tratamiento 2: 0,66 % de inclusión.
– Tratamiento 3: 0,99 % de inclusión.
El ensayo tuvo una duración de 42 días y contempló tres fases alimenticias: preiniciación I, preiniciación II e iniciación.
Durante este periodo, los investigadores evaluaron el peso corporal, la ganancia media diaria, el consumo de alimento y la conversión alimenticia.
También analizaron la incidencia de diarrea, diferentes parámetros inmunitarios, la actividad de enzimas antioxidantes, la concentración de ácidos grasos de cadena corta y la composición de la microbiota intestinal.
Este enfoque permitió estudiar si el extracto de malta podía generar beneficios que fueran más allá del crecimiento y que estuvieran relacionados con el funcionamiento gastrointestinal.
El crecimiento no presentó mejoras significativas
Uno de los principales hallazgos del estudio fue que la inclusión de extracto de malta de cebada, hasta un nivel de 0,99 %, no produjo mejoras consistentes en el desempeño productivo de los lechones durante los 42 días de evaluación.
Los investigadores no identificaron efectos significativos sobre el peso corporal, la ganancia media diaria ni el consumo de alimento cuando analizaron el periodo experimental completo.
Tampoco se observaron diferencias acumuladas relevantes en el índice de conversión alimenticia.
Sin embargo, durante la segunda fase de preiniciación se registró un incremento lineal de la conversión alimenticia a medida que aumentaba la inclusión del extracto de malta.
Este resultado merece atención porque indica que una mayor incorporación del ingrediente no necesariamente se traduce en una mayor eficiencia nutricional.
Asimismo, la incidencia de diarrea no presentó diferencias significativas entre los tratamientos, lo que sugiere que el extracto no consiguió reducir este problema bajo las condiciones evaluadas.
Cambios en la microbiota intestinal
Aunque no se encontraron mejoras productivas, el estudio identificó modificaciones en determinados grupos bacterianos de la microbiota intestinal.
Los investigadores observaron diferencias en poblaciones como Veillonellaceae, Mitsuokella y Mogibacterium según los niveles de inclusión del extracto de malta.
No obstante, los índices generales de diversidad microbiana no presentaron cambios significativos.
Este resultado es importante porque demuestra que una modificación en la composición de determinadas poblaciones bacterianas no implica necesariamente una mejora funcional del ecosistema intestinal.
En otras palabras, los cambios en la microbiota deben interpretarse junto con otros indicadores, como la digestibilidad, la fermentación, la respuesta inmunitaria y el desempeño productivo.
La investigación tampoco encontró efectos significativos sobre las concentraciones fecales de ácidos grasos de cadena corta, compuestos que se generan mediante la fermentación microbiana de determinados nutrientes y que participan en diferentes procesos relacionados con la salud intestinal.
¿Qué significa este resultado para la nutrición porcina?
Los resultados muestran que el extracto de malta de cebada no produjo beneficios productivos, inmunitarios ni antioxidantes demostrables en lechones destetados cuando se utilizó hasta un nivel de inclusión del 0,99 %.
Aunque se identificaron cambios en determinados grupos bacterianos, estos no estuvieron acompañados de mejoras en los indicadores generales de salud intestinal o rendimiento.
Esto no significa que el ingrediente carezca de potencial en todas las etapas productivas o condiciones de alimentación. Su respuesta podría variar según la edad de los animales, la composición de la dieta, el nivel de inclusión y las características del extracto utilizado.
Desde una perspectiva nutricional, el estudio aporta información relevante porque permite diferenciar el potencial teórico de un ingrediente de los beneficios que realmente pueden comprobarse mediante ensayos experimentales.
La investigación también pone de manifiesto la importancia de validar los ingredientes funcionales antes de incorporarlos a formulaciones comerciales, especialmente cuando se busca mejorar la adaptación digestiva durante el destete.
En definitiva, el extracto de malta de cebada continúa siendo un ingrediente de interés para futuras investigaciones, pero los resultados disponibles no respaldan todavía su utilización como una estrategia para mejorar el crecimiento o la salud intestinal de los lechones destetados.
Fuente científica: Alves, L. K. S. et al. (2026). Effects of dietary barley malt extract on growth performance, immune parameters, intestinal fermentation and gut microbiota in nursery piglets. Tropical Animal Health and Production, 58, artículo 587.
