
Investigación
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En la producción porcina actual, la lactación representa una etapa especialmente crítica para el desarrollo del lechón. La selección genética orientada hacia una mayor prolificidad ha incrementado considerablemente el tamaño de camada durante las últimas décadas¹,².
Sin embargo, este aumento en el número de lechones supone un desafío para la capacidad materna de proporcionar suficientes nutrientes de forma homogénea a todos los individuos de la camada.
| En particular, la disponibilidad individual de calostro disminuye a medida que aumenta el tamaño de camada, incrementando la competencia entre lechones durante las primeras horas y días de vida¹,²,³. |
Las consecuencias de una disponibilidad insuficiente de nutrientes durante esta etapa no se limitan únicamente al crecimiento y al peso alcanzado al destete.
Las primeras semanas de vida coinciden con un periodo de intenso desarrollo fisiológico y de maduración del tracto gastrointestinal, incluyendo cambios en la capacidad digestiva, la microbiota y el sistema inmunitario ³,⁴.
Por ello, la nutrición durante la lactación puede desempeñar un papel relevante no solo en el crecimiento predestete, sino también en la preparación del aparato digestivo para la posterior transición desde una alimentación fundamentalmente líquida hacia el consumo de alimento sólido.⁴
Precisamente, uno de los principales retos asociados al destete es mantener la continuidad en la ingesta de nutrientes durante esta transición.
Tras la separación de la cerda, muchos lechones presentan un periodo de ingesta reducida o incluso ausencia temporal de consumo, lo que contribuye al característico retraso del crecimiento observado inmediatamente después del destete ⁴,⁵.

El consumo de alimento sólido durante la lactación puede estimular el desarrollo de la capacidad digestiva y facilitar el reconocimiento y consumo del pienso tras el destete, aunque existe una elevada variabilidad individual en la cantidad consumida y en la proporción de lechones que realmente llegan a consumir creep feed⁴,⁶,⁷.

Por tanto, favorecer la interacción temprana del lechón con la alimentación complementaria podría resultar especialmente relevante para mejorar su adaptación posterior al alimento sólido.

En este sentido, la suplementación con leche durante la lactación puede plantearse no solo como una fuente adicional de nutrientes que complementa la producción de la cerda, sino también como parte de una estrategia de alimentación predestete destinada a favorecer progresivamente la transición hacia el consumo de alimento complementario.
En este contexto, DanMilk se plantea como una herramienta nutricional complementaria a la leche materna. Su formulación, basada exclusivamente en fuentes proteicas de origen lácteo, aporta nutrientes altamente digestibles y adaptados a la fisiología digestiva del lechón durante las primeras etapas de vida.
Su utilización dentro de un programa de alimentación predestete podría, además, contribuir a fomentar la interacción y el consumo de creep feed, favoreciendo una transición progresiva desde la alimentación láctea hacia el alimento sólido.
Partiendo de la hipótesis de que la estrategia nutricional aplicada durante la lactación puede influir sobre la posterior adaptación al alimento sólido, el presente estudio evaluó el efecto de la suplementación predestete con DanMilk sobre el comportamiento alimentario y el rendimiento postdestete de lechones de diferente peso.
La monitorización individual y continua del consumo permitió, además, caracterizar la adaptación temprana al alimento sólido y determinar si la respuesta a esta estrategia nutricional estaba condicionada por el peso del lechón al destete.
Veintiséis cerdas fueron asignadas a un grupo control o a un grupo cuyas camadas recibieron leche complementaria (DanMilk Supreme® mediante el sistema de suministro Pump’n’Grow, AB Neo) desde el día 7 hasta el día 18 de lactación. Todas las camadas recibieron una dieta prestarter desde el día 14 de lactación hasta el destete.
Tres días antes del destete, se seleccionaron e identificaron individualmente mediante crotal 100 lechones en función de su peso corporal: 50 de bajo peso y 50 de alto peso. La selección se equilibró por sexo, se incluyeron como máximo dos lechones de una misma camada y, en la medida de lo posible, se equilibró el número de parto de las cerdas entre las salas.
Al destete (día 24), los lechones identificados fueron trasladados a las instalaciones experimentales del AB Neo Centre of Excellence. De los 100 lechones identificados antes del traslado, se recuperaron 81 en las instalaciones de transición y se incluyeron en el ensayo.
| El sistema electrónico de alimentación permitió registrar de forma continua y a nivel individual el consumo de pienso, el consumo de agua y el peso corporal. Cada grupo experimental se alojó en un corral independiente y todos los lechones tuvieron acceso ad libitum a la misma dieta prestarter suministrada previamente en maternidad. |
Los 81 lechones DanBred × Duroc permanecieron en el ensayo durante 42 días consecutivos. El estudio siguió un diseño factorial 2 × 2, con dos factores: categoría de peso al destete (bajo o alto) y suplementación durante la lactación (DanMilk o control), que dieron lugar a cuatro grupos experimentales.
Para evaluar el comportamiento individual inmediatamente posterior al destete se analizaron el tiempo de latencia hasta el primer consumo de pienso registrado (h), el número de visitas al comedero con y sin consumo durante las 24 h posteriores a ese primer registro y el tiempo dedicado a comer durante ese intervalo.
Al final de la fase de transición, los lechones del grupo de bajo peso suplementado con DanMilk alcanzaron pesos finales similares a los de los grupos de alto peso, mientras que los lechones de bajo peso del grupo control mantuvieron un menor peso corporal (p < 0,0001; Figura 1).
Los grupos de bajo peso presentaban diferencias de peso al destete, por lo que esta comparación debe interpretarse teniendo en cuenta su distinto punto de partida.
| Los lechones de bajo peso suplementados con DanMilk alcanzaron pesos finales similares a los de los grupos de mayor peso. |

Figura 1. Evolución del peso corporal a lo largo del experimento post-destete para todos los tratamientos.
En línea con observaciones previas de monitorización individual, los lechones de menor peso tendieron a iniciar antes el consumo de pienso sólido tras el destete que los de mayor peso (datos internos).
En este ensayo, los lechones de bajo peso suplementados con DanMilk fueron los primeros en registrar consumo, seguidos por los de bajo peso control, los de alto peso suplementados y los de alto peso control (Figura 2).

Figura 2. Comportamiento alimentario temprano postdestete: latencia hasta el inicio del consumo, expresada como la proporción de lechones que todavía no habían consumido pienso en función del tiempo transcurrido desde el destete y del tratamiento nutricional.
Durante las 24 horas posteriores al primer consumo registrado, los lechones de bajo peso suplementados con DanMilk realizaron más visitas al comedero asociadas a consumo que los lechones de alto peso del grupo control. También dedicaron más tiempo a comer que los demás grupos (Tabla 1).

Tabla 1. Efecto del régimen nutricional sobre las características del consumo inicial de pienso postdestete, evaluadas durante las primeras 24 h posteriores al primer consumo registrado¹.
| Los lechones de bajo peso suplementados realizaron más visitas al comedero con consumo y dedicaron más tiempo a comer durante las primeras 24 horas postdestete. |

Figura 3. Distribución de la ingesta de pienso durante los primeros 14 días tras el destete en proporción de cerdos que consumen <100g, 100-199g y ≥ 200g.
Durante los primeros 14 días postdestete, la proporción de lechones que consumieron ≥200 g de pienso al día aumentó progresivamente en los cuatro grupos.
Este desplazamiento hacia consumos más altos se observó antes en los lechones de bajo peso suplementados con DanMilk durante la lactación que en los de bajo peso control.
En los lechones de alto peso, la evolución fue más variable entre días, por lo que la figura debe interpretarse como una descripción del patrón de consumo.
| Este resultado es especialmente interesante porque el efecto asociado a DanMilk no se limitó a los lechones de menor peso. |
Aunque los lechones pequeños suelen mostrar un mayor interés por las fuentes de alimentación complementaria durante la lactación, los animales de mayor peso pueden presentar una adaptación más lenta al alimento sólido tras el destete, con consumos inicialmente bajos.
En este ensayo, los lechones de alto peso que habían recibido DanMilk durante la lactación también mostraron un desplazamiento hacia rangos superiores de consumo respecto a los lechones de alto peso control, especialmente conforme avanzó el periodo postdestete.
La suplementación con DanMilk durante la lactación favoreció la adaptación al consumo de pienso tras el destete y mejoró el crecimiento posterior, con beneficios observados tanto en lechones de bajo como de alto peso.
Los animales suplementados iniciaron antes el consumo y mostraron una mayor actividad en el comedero y un mayor consumo durante las primeras etapas de la transición.
| Estos resultados muestran que el valor de la nutrición complementaria durante la lactación va más allá del peso al destete: DanMilk contribuye a preparar al lechón para la transición nutricional, favoreciendo el establecimiento temprano del consumo y su rendimiento posterior. |