18 May 2015
Debido a la climatología del Levante y el Sur español, las integraciones avícolas se ven obligadas durante los meses más calurosos a buscar soluciones para bajar la temperatura interior de las naves de cría de pollos de engorde.
Ello crea un nerviosismo en la manada, reduciendo la apetencia por el alimento, con los consiguientes retrasos de crecimiento y lo que es peor, se seca la cama a unos niveles muy superiores a los deseables pues se incrementa el número de partículas de polvo ambientales. Es importante la sequedad de la cama, pero no al nivel en el que las propias deyecciones del animal y los finos de la propia cama se incorporen al aire que respiran, con las consiguientes irritaciones en las vías respiratorias y en algunos casos fuente de infecciones.
Entre los diferentes métodos para refrigerar los ambientes de las naves está el uso del agua potable, agua a través de paneles de celulosa o pulverizada mediante unas boquillas – foggers – que consiguen dispersarla en finísimas partículas.
El tamaño de partícula del agua pulverizada es muy importante, pues cuanto más pequeña es la partícula, a igualdad de caudal consumido, será más eficaz su capacidad refrigerante. El principio físico en que se basa es en el “calor latente” que posee el agua, que está estimado experimentalmente en 79,7 calorías por gramo. Recordando las Ciencias Naturales de nuestro bachillerato, para los que tenemos una cierta edad, el calor latente del agua es el que hace que pase agua sólida a agua gaseosa robando el calor del ambiente y consecuentemente enfriándolo. Es el mismo principio del enfriamiento del agua del interior del botijo poroso.
Me perdonará el lector que continúe con la anécdota, pero me gusta recordarla aunque sea conocida por muchos lectores, pues ésta hace que nos acordemos de muchos principios de física o de química. El agua a 0ºC de temperatura puede ser sólida o líquida y es ese calor latente del agua el que da la sensación de temperatura agradable justo cuando empieza a nevar, pues el agua se desprende de esas calorías latentes para pasar de agua líquida a nieve y, al revés, cuando la temperatura está cerca de los 0ºC, durante el deshielo, la nieve toma del ambiente esas calorías para devenir en agua líquida, produciendo sensación de frio.
El uso de foggers precisa de bombas que consigan muchos kilos de presión, para que el agua sea finamente pulverizada y sobretodo evitar el perjudicial goteo de agua líquida sobre la cama.
Los aceites esenciales balsámicos aparte de desodorizar el ambiente, presentan muchas ventajas para salud del animal, como son:
Para este fin, hemos formulado un producto que denominamos Liderbalm, cuyo objetivo es ser un desodorizante ambiental que por sus propiedades balsámicas mejora la calidad del aire en el interior de las granjas, aplicándolo a través de las boquillas de pulverización de agua empleadas para refrescar el ambiente.
Otra aplicación de sus propiedades balsámicas es su uso durante el invierno para ayudar en el tratamiento, mediante antibióticos, de las enfermedades respiratorias de las aves.
Por otra parte, diversos ensayos en granjas con mucha patología endémica, han evidenciado que mejora la calidad del aire.
Asimismo, la satisfacción de los clientes ha hecho que éstos hayan desarrollado nuevas aplicaciones para el Liderbalm, como su uso en las salas de incubación.
Aceites esenciales de Myrtaceas de origen natural, ricos en eucaliptol (1-8 cineol) en un disolvente polar que facilita su disolución en el agua de refrigeración.
Nuestra experiencia nos ha llevado a formular un producto rico en AE de mirtáceas, porque estos aceites presentan actividad frente a hongos, bacterias y virus. Hemos de advertir que no se trata de un medicamento, pues es un producto pensado como mejorador del ambiente y en ningún caso, dadas sus bajas dosis de aplicación, posee propiedades curativas.
Disolver 1 litro de producto en 4 litros de agua, y esta mezcla se vierte en el tanque que distribuye el agua a los pulverizadores.
Garrafas de 5 litros.
La ficha técnica del producto contiene la explicación para su correcta dosificación en función de la aplicación que aconseja el uso del producto. Es importante resaltar que su aplicación en continuo es posible debido al bajo coste del tratamiento.

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