Para leer más contenidos de nutriNews Noviembre 2025
|
Cuando se analizan los principales desafíos en producción animal es fácil identificar aquellos factores que pueden suponer obstáculos para la industria en el futuro. Los cambios continuos en alimentación derivados de la búsqueda de ingredientes alternativos, factores anti-nutricionales como las micotoxinas, patologías intestinales que aún no están bien resueltas (ej.: coccidiosis) y temperaturas extremas propias del cambio climático dificultan la convergencia con el bienestar animal, la eficiencia y la calidad de los productos animales que llegan a la mesa del consumidor. |
Además de bioseguridad y una prevención sanitaria óptima, la clave reside en mantener un entorno intestinal libre de procesos inflamatorios y evitar el desequilibrio oxidativo que pueda alterar la función digestiva. Dicho de otro modo, es necesario incrementar la resiliencia para afrontar los continuos cambios.
| Los bioactivos del olivo, con una actividad antioxidante y antiinflamatoria bien definida, pueden jugar un papel decisivo en este contexto. LUCTA, una compañía especializada en nutrición animal, ha desarrollado aditivos en base a bioactivos del olivo. |
España es el mayor productor de aceitunas y aceite de oliva según los datos del Consejo Internacional del Olivo. Esto supone una generación anual extraordinaria de subproductos derivados de estos procesos (hojas, pulpa, aguas de lavado,…) con el correspondiente riesgo medioambiental.
Sin embargo, estos subproductos, que también son ricos en bioactivos, pueden convertirse en una fuente potencial y valiosa de compuestos de interés, tanto para la industria cosmética y de alimentación humana como para la industria de aditivos para alimentación animal.
Representan, por tanto, un excelente ejemplo de economía circular.
Los beneficios del aceite de oliva, como pilar de la dieta mediterránea, son bien conocidos:
Protección frente a problemas cardíacos.
Menor incidencia de problemas relacionados con el cáncer.
Una mejora del estatus sanitario intestinal.
Estos beneficios se atribuyen no sólo a un perfil de ácidos grasos más saludable, sino también a la presencia de pequeñas moléculas con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.
| Entre estas moléculas, los polifenoles (ej.: hidroxitirosol) y los triterpenos policícliclos (ej.: ácido maslínico y ácido oleanólico) son los que más han atraído la atención científica. |
Los animales de interés ganadero están expuestos a factores estresantes en los sistemas de producción actuales. Los factores antinutricionales, cambios en el ambiente, ciertas enfermedades bacterianas y parasitarias, alteraciones inmunológicas, e incluso sociales, pueden disparar o exacerbar diferentes desórdenes fisiológicos -especialmente en el aparato digestivo-.
Estos desórdenes se manifiestan a través de procesos inflamatorios y de estrés oxidativo. Como resultado, la absorción por parte de los enterocitos queda comprometida.
|
Por otro lado, estas condiciones causan un desequilibrio entre los productos oxidativos generados de forma natural en el organismo (ej.: Especies Reactivas del Oxígeno) y los mecanismos naturales de defensa frente a la oxidación (ej.: catalasa).
|
| El mayor problema es la cronificación del fenómeno inflamatorio, que permanece subclínico en la mayoría de los casos, sin signos evidentes de su presencia. |
Esto provoca una reducción del crecimiento, alteraciones en el metabolismo muscular y una activación del sistema inmune. Además, la permeabilidad intestinal también se desequilibra, afectando negativamente a la absorción e incrementando el contenido acuoso de las heces.
Las consecuencias prácticas son una pérdida de eficiencia en la producción y un deterioro del bienestar animal.
Un incremento en la temperatura ambiental puede modificar también los patrones de consumo y la absorción de nutrientes. Por otra parte, durante la fase de estrés, el flujo sanguíneo se desplaza del intestino a la periferia generando hipoxia en las células epiteliales intestinales.
| Todo ello lleva asociado un incremento en plasma de marcadores de enterotoxemia, hipoxia e inflamación que van a contribuir a un fallo multiorgánico. Uno de los órganos más afectados es el tracto intestinal y asociados (ej.: hígado). |
El uso de ciertos componentes provenientes de la oliva ha demostrado una clara acción antiinflamatoria y antioxidante a través de diversos estudios in vitro, en diferentes modelos celulares, e in vivo.
Existen diferentes marcadores para valorar la salud intestinal. Cada uno de ellos se comporta de forma diferente y proporciona información específica. Algunos autores han revisado los marcadores más apropiados para esta evaluación.
Las citoquinas son proteínas específicas que actúan como mediadores de la inflamación, tanto iniciando (pro-inflamatorias) como resolviendo (antiinflamatorias) el proceso.

Gráfica 1. Expresión relativa marcadores inflamatorios locales (mucosa del íleon). Control: Dietas basadas en trigo; Oliva BIO: Bioactivos del Olivo. Herrero-Encinas et al., 2020a (Poult. Sci.).
De forma normal, dentro del organismo se producen radicales libres (R.O.S. = Reactive Oxygen Species) junto con mecanismos que permiten contrarrestar estos agentes oxidantes (Catalasa).
Existen varios factores, como la existencia de micotoxinas en la dieta, calidad deficiente de ciertos ingredientes y estrés calórico, entre otros, que pueden causar un desequilibrio entre los niveles de agentes oxidantes y sus neutralizantes.
| Este desequilibrio se conoce como estrés oxidativo y conduce, entre otros efectos secundarios, a un incremento del daño celular. |
En determinados estudios in vitro, los bioactivos del olivo han demostrado su capacidad para reducir los niveles de agentes oxidantes e incrementar la expresión de proteínas encargadas de su eliminación, incluso en situación de desafío.

Gráfica 2. % Inhibición ROS. CON: control; TBHP: Tert-Butyl Hidroperóxido (desafiante); OE: Bioactivos del Olivo.

Gráfica 3. Expresión relativa catalasa. CON: control; TBHP: Tert-Butyl Hidroperóxido (desafiante); OE: Bioactivos del Olivo; LPS: Lipopolisacáridos (desafiante)
Permeabilidad celularEstudios in vitro llevados a cabo en modelos celulares intestinales (IPEC-J2) han demostrado un efecto positivo de los bioactivos del olivo al incrementar la expresión relativa de las proteínas de las uniones estrechas (ocludinas y claudinas) incluso bajo el efecto de desafíos inmunes (LPS).
|

Gráfica 4. Expresión relativa ocludinas. LPS: lipopolisacáridos; OE: Bioactivos de la Oliva.

Gráfica 5. Expresión relativa claudinas. LPS: lipopolisacáridos; OE: Bioactivos de la Oliva

CF: control; OED1: Bioactivos Oliva baja dosis; OED2: Bioactivos de la oliva alta dosis; MF: monensina 100 ppm. Herrero-Encinas et al., 2020b (Animals) P valor <0,014
Gráfica 6. Profundidad de las criptas.
| Desde una perspectiva histológica, la profundidad de las criptas está relacionada directamente con el daño producido en las células intestinales. |
Los intestinos dañados muestran un incremento de la profundidad de las criptas como signo de renovación celular asociada al daño. Disminuciones de la profundidad suelen asociarse a una mejor homeostasis intestinal con mejoras en la absorción de nutrientes.
Diversos estudios llevados a cabo por LUCTA muestran una reducción de la profundidad de las criptas en pollos con dietas suplementadas con bioactivos del olivo y que habían sido desafiados con un periodo largo de ayuno. Esto evidencia la protección de las células intestinales mediante el suplemento de bioactivos del olivo.

CONCLUSIÓNLa reducción del estatus inflamatorio de los animales tiene consecuencias positivas que, en general, se acaban traduciendo en una mejor absorción intestinal de los nutrientes y el agua.
Los bioactivos del olivo, por tanto, se posicionan como una herramienta prometedora en aquellas estrategias dirigidas a mejorar la resiliencia y el bienestar de los animales, así como la calidad de los productos avícolas y ganaderos. |
MÁS CONTENIDOS DE Lucta