La acuicultura española produce más y alcanza un valor económico récord, pero la volatilidad de las materias primas para piensos sigue siendo uno de los grandes desafíos para su competitividad. Así lo recoge el informe ‘La Acuicultura en España 2026’, elaborado por la Asociación Empresarial de Acuicultura de España (APROMAR) con la colaboración del Centro Tecnológico de Acuicultura de Andalucía (CTAQUA), que sitúa la producción nacional en 274.111 toneladas en 2025, un 3,02 % más que el año anterior, y su valor estimado en primera venta en 883,5 millones de euros.
Estas cifras reflejan una recuperación de la actividad acuícola española, que comprende la producción marina y continental de peces, moluscos, crustáceos, algas y cianobacterias. Sin embargo, el incremento del valor de la producción no implica necesariamente una mejora de la rentabilidad de las empresas, cuyos resultados continúan condicionados por los costes operativos y la competencia de las importaciones.
El informe destaca, además, una transición hacia producciones de mayor valor comercial, impulsada por la especialización técnica y la diversificación de especies. En este contexto, señala el desarrollo de cultivos como el atún rojo, el rodaballo y la lubina, junto con nuevas líneas de producción relacionadas con el pez limón y las algas. Desde el punto de vista de la nutrición acuícola, esta diversificación plantea distintas necesidades de alimentación y manejo en función de las especies cultivadas y sus sistemas productivos. En paralelo, la disponibilidad de materias primas y la eficiencia en el aprovechamiento de los nutrientes se mantienen como cuestiones estratégicas para la piscicultura española.
La alimentación, entre los principales desafíos identificados por APROMAR
La disponibilidad y la volatilidad de los precios de las materias primas para piensos constituyen uno de los cuatro grandes retos estructurales que APROMAR identifica para la acuicultura española, junto con las barreras administrativas, la falta de relevo generacional y la aceptación social de la actividad. Según el informe, el suministro estable de ingredientes y la previsibilidad de sus costes son factores determinantes para la viabilidad económica de la piscicultura. Las fluctuaciones en los mercados de materias primas repercuten directamente en los márgenes de las empresas productoras, en un contexto marcado también por el encarecimiento de la energía, las dificultades logísticas y las tensiones geopolíticas internacionales.
Estas circunstancias dificultan la planificación de las compras de alimento y pueden obligar a las empresas a mantener mayores existencias de seguridad ante posibles interrupciones del suministro. Desde una perspectiva productiva, el pienso constituye el principal insumo operativo de la piscicultura española, por lo que la optimización de las formulaciones y el aprovechamiento eficiente de los nutrientes adquieren especial importancia.
APROMAR también destaca el papel de la alimentación en la sostenibilidad ambiental de las explotaciones. El informe señala que el pienso es el factor con mayor impacto relativo en la huella ecológica del producto final y relaciona la eficiencia de la piscicultura con sus índices de conversión alimenticia (FCR). En este sentido, la mejora de la eficiencia nutricional constituye una de las principales vías para optimizar el uso de recursos y reducir el impacto ambiental de la producción acuícola.
El consumo de pienso acuícola se estima en 160.000 toneladas en 2025
Según las estimaciones preliminares recogidas por APROMAR, el consumo de pienso acuícola en España se situaría en torno a las 160.000 toneladas en 2025, lo que supone una reducción aproximada del 13,9% respecto a las 185.841 toneladas registradas en 2024. Esta disminución se produciría después de que el consumo de pienso aumentara un 14,8% en 2024 respecto al año anterior. APROMAR sitúa esta previsión en un contexto de estabilización y optimización de los stocks biológicos, aunque la evolución del consumo de pienso, por sí sola, no permite determinar si se han producido mejoras en la eficiencia alimentaria.
Por sistemas de cultivo, la acuicultura marina concentraría el 85,6 % del consumo estimado para 2025, equivalente a unas 137.000 toneladas de pienso, destinado a especies entre las que destacan la lubina y la dorada. El 14,4% restante, aproximadamente 23.000 toneladas, correspondería a la acuicultura continental, principalmente vinculada a la producción de trucha arcoíris y esturión.
El informe señala que el consumo de pienso en acuicultura continental presenta una trayectoria más estable, relacionada con la madurez de su cadena de valor y la integración organizativa y contractual entre las piscifactorías y los fabricantes de alimentación. Estas diferencias ponen de manifiesto la importancia de analizar la demanda de pienso según los sistemas productivos, evitando extrapolar la evolución del consumo total a todas las especies y explotaciones.
La formulación de piensos avanza hacia un mayor aprovechamiento de materias primas alternativas
La evolución de la alimentación acuícola en España también está marcada por la optimización de las formulaciones y la incorporación progresiva de materias primas alternativas. APROMAR destaca el uso de dietas microextruidas de alta digestibilidad en la alimentación acuícola española, cuya composición ha evolucionado hacia la sustitución progresiva de ingredientes de origen marino por otras fuentes de nutrientes.
Entre las materias primas utilizadas, el informe destaca los subproductos del procesado de pescado, las proteínas y aceites vegetales, los subproductos terrestres procesados y los ingredientes emergentes. En particular, señala que la harina y el aceite de pescado empleados en la fabricación de dietas consumidas en España proceden mayoritariamente de subproductos de la industria conservera y del fileteado, favoreciendo su valorización dentro de un modelo de economía circular.
Esta evolución busca mejorar el aprovechamiento de los recursos y reducir la dependencia de ingredientes marinos tradicionales, sin perder de vista los requerimientos nutricionales de las especies cultivadas. El informe también identifica nuevas oportunidades relacionadas con ingredientes alternativos, como la biomasa de insectos y las harinas de microalgas. Sin embargo, advierte de que su utilización a escala comercial todavía afronta dificultades específicas asociadas a los elevados costes de fabricación. En paralelo, APROMAR destaca que la optimización de las formulaciones ha contribuido a mantener índices de conversión alimenticia competitivos en las granjas españolas.
La investigación en nutrición acuícola también desempeña un papel relevante en la reducción de la excreción de nutrientes al medio acuático, contribuyendo a minimizar el impacto ambiental por tonelada de pescado producido.
Los retos para mantener el crecimiento del sector
La alimentación no es el único desafío que condiciona el futuro de la acuicultura española. APROMAR identifica otras dificultades estructurales relacionadas con la complejidad administrativa, el acceso a la financiación, el relevo generacional y la aceptación social de la actividad. A estos factores se suma la evolución del consumo. Según el informe, las compras domésticas de productos acuáticos en España disminuyeron un 27 % entre 2015 y 2024, en un contexto marcado por cambios en los hábitos de compra y una mayor sensibilidad de los consumidores a los precios. Las diferencias generacionales son especialmente significativas. Durante la última década, las compras de productos acuáticos en los hogares cuyo sustentador principal es menor de 35 años descendieron un 71%, frente a una reducción del 14% en el segmento de hogares de mayores de 50 años.
En el ámbito científico, la nutrición y la alimentación constituyen una de las principales áreas de investigación del sector acuícola español. El informe destaca el interés por la digestibilidad, la eficiencia metabólica y la sustitución de harinas tradicionales por ingredientes de origen circular o de proximidad. La transferencia de estos avances a las explotaciones resulta fundamental para reforzar la eficiencia y la competitividad de las empresas acuícolas.
España frente a la acuicultura europea y mundial
La posición de España dentro del mercado internacional constituye otro de los aspectos destacados del informe. Según los datos correspondientes a 2024, España representó el 24,4% del volumen total de producción acuícola de la Unión Europea, equivalente aproximadamente a una de cada cuatro toneladas producidas en el conjunto comunitario. En el ámbito específico de la piscicultura, el país ocupó la segunda posición entre los productores de peces de la UE, con 79.886 toneladas, únicamente por detrás de Grecia.
A escala mundial, España se situó en el puesto 26 por volumen de producción acuícola y en el 31 por valor económico, de acuerdo con las estadísticas internacionales de 2024 recogidas por APROMAR. El informe destaca que la competitividad española se apoya en un modelo caracterizado por la especialización técnica, la calidad de los productos y el cumplimiento de las exigencias europeas en seguridad alimentaria, bienestar animal y sostenibilidad. Este posicionamiento contrasta con el crecimiento de la acuicultura mundial, cuya producción ha aumentado a un ritmo medio superior al 5% anual durante el período 2000-2024, mientras que la Unión Europea ha registrado un crecimiento medio inferior al 1% anual.
En este escenario, APROMAR considera que el desarrollo futuro de la acuicultura española dependerá no solo del aumento de la producción, sino también de la eficiencia, la innovación tecnológica, el acceso a la financiación y la estabilidad del marco regulatorio. En este contexto, la capacidad de la industria de la alimentación acuícola para optimizar las formulaciones, incorporar ingredientes alternativos y mantener índices de conversión alimenticia competitivos será determinante para afrontar los desafíos productivos y económicos identificados por APROMAR.
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