La producción de aves de corral y de ganadería es fundamental para la seguridad alimentaria, la nutrición y el desarrollo económico mundial, ya que sustenta a millones de personas en todo el mundo.
Las industrias se centran cada vez más en mejorar la eficiencia de la producción, la calidad de los productos y la sostenibilidad, maximizando, al mismo tiempo, el bienestar animal para satisfacer las demandas cambiantes de los consumidores.
Es un nutriente esencial en la nutrición animal debido a sus efectos lipotrópicos y su participación en procesos metabólicos clave. En este sentido, contribuye al mantenimiento de la estructura celular, la formación de acetilcolina y el transporte de lípidos.
Su importancia se puede clasificar en tres funciones principales:
Las aves de corral jóvenes carecen de la capacidad de sintetizar la colina, por lo que la suplementación es esencial para obtener un índice de conversión alimenticia (ICA) óptimo y un aumento de peso.

Además, la colina desempeña un papel fundamental en la producción de gallinas ponedoras debido a su actividad en la síntesis de lecitina, un componente principal de la yema, que influye en el contenido de albúmina y el índice de yema.
Gracias a la participación de la colina en el metabolismo lipídico hepático (Saeed et al., 2017; Dong et al., 2019; Olgum et al., 2022), la suplementación con colina puede prevenir esta afección y mantener una buena productividad.
En lechones, la colina mejora la síntesis de fosfolípidos, lo que incrementa la absorción de nutrientes y el peso al destete entre un 12% y un 15%. En sistemas de producción porcina sin antibióticos (p. ej., en la UE), el cloruro de colina refuerza la función inmunitaria, reduciendo la mortalidad post-destete entre 3 y 4 puntos porcentuales.

En rumiantes, especialmente en vacas lecheras en transición, la colina previene el síndrome de hígado graso al favorecer la síntesis de VLDL y el transporte de triglicéridos. También contribuye a la función ovárica y al desarrollo embrionario, lo que puede mejorar las tasas de concepción y reducir la pérdida embrionaria.
Debido a su papel fisiológico vital en el ganado y las aves de corral, la deficiencia o los niveles subóptimos de colina pueden provocar una disminución del crecimiento y perosis en pollos jóvenes, e incrementar el riesgo de hígado graso y una menor productividad en cerdos y vacas lecheras.

La suplementación convencional utiliza cloruro de colina sintético en concentraciones del 50%, 60% y 70%. La demanda está impulsada por factores biológicos y económicos, y regiones como Asia-Pacífico, América Latina y Oriente Medio-África (especialmente India y Brasil) experimentan un crecimiento anual del 8% al 10% en su adopción (Informe sobre el cloruro de colina 2025).
Cholizen Premix es una fórmula poliherbal estandarizada que conduce a un mejor crecimiento, rendimiento, producción y calidad de carcasa, además de disminuir los tiglicéridos, el colesterol total (CT) y las lipoproteínas de alta densidad (HDL).
Componentes clave: taninos, ácido gálico, catequinas, flavonoides.
Función: Presenta propiedades hepatoprotectoras y antioxidantes. Los taninos y flavonoides ayudan a reducir el estrés oxidativo en el tejido hepático, favoreciendo así el metabolismo lipídico y la secreción biliar, mejorando indirectamente la utilización de la colina.
Componentes clave: ácido gálico, ácido elágico, ácido chebulágico.
Función: Conocido por sus efectos desintoxicantes y hepatoprotectores. Los compuestos polifenólicos mejoran la actividad de las enzimas hepáticas y favorecen la regeneración del hígado, facilitando una mejor absorción y utilización de compuestos similares a la colina.
Componentes clave: timol, terpenoides, flavonoides.
Función: Mejora la eficiencia digestiva y la desintoxicación hepática. El timol estimula el flujo biliar, apoyando la actividad enzimática en el hígado y promoviendo indirectamente la biodisponibilidad de la colina.
Componentes clave: cuminaldehído, flavonoides, aceites esenciales.
Función: Actúa como carminativo y como agente protector hepático. Sus aceites esenciales estimulan las enzimas hepáticas y mejoran la asimilación de nutrientes, favoreciendo las vías metabólicas en las que la colina desempeña un papel fundamental.
Componentes clave: fosfatidilcolina, isoflavonas, saponinas.
Función: Fuente natural de fosfatidilcolina, precursor directo de la colina. Las isoflavonas también modulan el metabolismo lipídico y mejoran la función hepática, lo que las convierte en una potente alternativa al cloruro de colina sintético.
Cholizen favorece el crecimiento, la producción de huevos, la incubabilidad y la viabilidad de las aves de corral, al mismo tiempo que previene el síndrome del hígado graso, la perosis y la disfunción hepática.

Los compuestos herbales con alto contenido de colina conjugada se perfilan como alternativas al cloruro de colina en los suplementos para alimentación animal.
El uso de cloruro de colina sintético en premezclas presenta dificultades debido a su elevada higroscopicidad, que dificulta el logro de una mezcla homogénea, su contenido de cloruro y las posibles interacciones con vitaminas que pueden provocar su oxidación.
Cholizen es rico en colina conjugada (fosfatidilcolina, fosfatidilinositol y fosfatidiletanolamina), lo que le confiere una mayor biodisponibilidad que el cloruro de colina sintético, debido a su mejor afinidad con los receptores intestinales.
Por consiguiente, el cloruro de colina requiere mayores niveles de inclusión en las formulaciones de alimento para satisfacer las necesidades nutricionales, lo que incrementa las exigencias logísticas relacionadas con el transporte y el almacenamiento.
El cloruro de colina sintético tiene una naturaleza corrosiva, lo que puede dañar, con el tiempo, los equipos de mezcla de alimento y los contenedores de almacenamiento, aumentando así los costes de mantenimiento y los riesgos operativos.
En cambio, las fuentes de colina de origen vegetal, como Cholizen, no son corrosivas, lo que las hace más seguras de manipular y más compatibles con los sistemas modernos de fabricación de alimento.
Los residuos de trimetilamina suelen aparecer en los certificados de análisis del cloruro de colina sintético. Los fabricantes de alimentos generalmente aceptan niveles inferiores a 300 ppm, ya que concentraciones más altas se asocian al olor a pescado que produce este compuesto en los huevos y la carne, así como a su posible toxicidad.
En las aves de corral, la microbiota intestinal puede convertir la colina no absorbida en trimetilamina, que puede acumularse en los huevos y la carne, provocando un sabor a pescado, especialmente en las gallinas ponedoras marrones con baja capacidad de oxidación de trimetilamina.
La trimetilamina se oxida aún más en el hígado al óxido de trimetilamina, un metabolito relacionado con la inflamación y los trastornos metabólicos. Los estudios demuestran que hasta dos tercios del cloruro de colina suplementado pueden perderse como trimetilamina antes de su absorción, lo que reduce su eficacia y aumenta el riesgo toxicológico. Cholizen, una colina de origen vegetal en forma conjugada, está libre de residuos de trimetilamina.

En los rumiantes, la colina sintética no protegida es degradada por la microbiota ruminal, transformándola en la colina protegida en el rumen (CPR), la que es necesaria para garantizar su biodisponibilidad.
Sin embargo, los componentes de la colina de origen vegetal son naturalmente resistentes a la degradación ruminal o actúan post-ruminalmente, ofreciendo una biodisponibilidad comparable a la de la CPR y, por tanto, constituyen una alternativa natural con beneficios adicionales como efectos antioxidantes y hepatoprotectores.
Además, a diferencia del cloruro de colina protegido por el rumen, Cholizen suministra fosfatidilcolina directamente a las células para la síntesis de membranas y otras funciones, evitando los pasos de conversión que consumen mucha energía. Esto lo convierte en una opción más rápida, eficiente y eficaz para el soporte de las funciones celulares.
Esta eficiencia y biodisponibilidad superiores justifican por qué Cholizen se requiere en aproximadamente un tercio o un cuarto de la dosis de la colina sintética, lo que la convierte en una solución rentable y científicamente validada para la nutrición animal.
Si bien el cloruro de colina sintético disponible en el mercado presenta el problema de la inconsistencia y el control de calidad, Cholizen es una fórmula estandarizada que utiliza compuestos marcadores, lo que garantiza:
Los estudios que involucran la suplementación con colina a base de hierbas, como Cholizen, en pollos de engorde proporcionan evidencia convincente:

Cholizen mejora el aumento diario de peso y la eficiencia de conversión alimenticia en aves de corral y cerdos, alcanzando un índice de conversión alimenticia (ICA) de tan solo 1,5, significativamente mejor que el cloruro de colina sintético al 60%.

Cholizen da como resultado una mayor intensidad en la producción de huevos, así como un mayor contenido de lípidos en la yema, lo cual es útil para mejorar la calidad del huevo y la resistencia de la cáscara en las gallinas ponedoras.

La suplementación con Cholizen influyó positivamente en los parámetros de calidad de la carcasa, incluyendo el peso vivo, el peso a la canal, el rendimiento de la pechuga y la reducción de la grasa abdominal.
Se ha demostrado que la suplementación con Cholizen mejora la producción de leche en el ganado lechero, alcanzando hasta 50 kg por día durante un solo ciclo de lactancia.
Además, la colina de origen vegetal mejoró la composición de la leche, con un contenido de grasa que aumentó al 3,5% y niveles de proteína que llegaron al 3,2%, resultados comparables a los obtenidos con la suplementación con colina protegida para el rumen.
La suplementación con Cholizen demostró su eficacia en la modulación del perfil lipídico, con una disminución del 15% en los niveles séricos de triglicéridos y colesterol en gallinas ponedoras.
Se observaron diferencias significativas en parámetros bioquímicos como la SGOT, las proteínas totales, los triglicéridos y los niveles de malondialdehído, tanto en suero como en hígado entre los distintos tratamientos.
En comparación con el cloruro de colina sintético, Cholizen produjo niveles más bajos de SGOT y triglicéridos. Los grupos tratados con colina de origen vegetal presentaron perfiles enzimáticos hepáticos más saludables, niveles reducidos de colesterol total y triglicéridos, y un mejor equilibrio redox, lo que indica una función hepática mejorada en las gallinas ponedoras (Chitithoti et al., 2024).
Cholizen ha demostrado una eficacia superior en la mejora de la ingesta y la utilización del alimento, gracias a su potente actividad lipotrópica que promueve la movilización de lípidos sin alterar otras vías metabólicas.
Estudios de expresión génica que evaluaron su impacto en genes metabólicos clave como la fosfoenolpiruvato carboxilasa y la fosfoenolpiruvato carboxiquinasa revelaron que, a diferencia del cloruro de colina sintético, Cholizen no afecta la eficiencia funcional de estos genes involucrados en el metabolismo energético. Además, Cholizen puede contrarrestar los efectos fermentativos del rumen, ofreciendo beneficios fisiológicos comparables a los de la colina protegida en el rumen.
Además, también se observó una mejora en el metabolismo hepático y en los parámetros de la leche del ganado lechero, que se reflejó en mayores niveles séricos de ácidos grasos no esterificados, glucosa y colesterol disponibles para satisfacer las demandas de los animales durante los períodos de alta producción.

Cholizen se presenta como una potente alternativa herbal al cloruro de colina sintético, ofreciendo una mayor biodisponibilidad y mejoras consistentes en el rendimiento animal, la salud hepática y la eficiencia metabólica.
Su capacidad para favorecer funciones fisiológicas clave sin alterar el metabolismo energético lo convierte en una opción fiable y sostenible para las formulaciones de piensos modernos.