El cuidado de la salud y el bienestar animal constituye un requisito ético y social que involucra a todos los profesionales responsables del manejo y supervisión de los animales de granja.
El comportamiento, la salud y el bienestar de los animales están determinados por una combinación de factores genéticos (comportamiento natural) y condiciones de manejo en el entorno productivo.
| En este contexto, la comprensión de la fisiopatología del Síndrome de inflamación y necrosis porcina en cerdos (SINS, por sus siglas en inglés Swine Inflammation and Necrosis Syndrome) ha permitido desarrollar un sistema de puntuación clínica no invasivo, aplicable en la práctica diaria. |
El SINS puede presentarse con alta prevalencia en cerdos de diferentes edades y afecta múltiples regiones anatómicas, como la cola, orejas, pezones, bandas coronarias, pezuñas y talones, comprometiendo significativamente el bienestar de los animales afectados.
Este síndrome, de origen principalmente endógeno, se caracteriza por vasculitis, trombosis y proliferación en la capa íntima. La aparición de los signos clínicos parece estar asociada a alteraciones intestinales y hepáticas, y puede verse influenciada por diversos factores ambientales y de manejo.
La necrosis de oreja (PEN, por sus siglas en inglés Porcine Ear Necrosis) en cerdos continúa siendo un problema relevante en los sistemas de producción porcina, con brotes esporádicos, especialmente en lechones durante la etapa de recría.
Se caracteriza por la aparición de lesiones unilaterales o bilaterales en la
punta o el borde de las orejas, que suelen manifestarse entre la sexta y la octava semana de vida.
Diversos factores de riesgo han sido descritos, incluyendo infecciones, mordeduras, alta densidad poblacional, ventilación deficiente, presencia de micotoxinas en el alimento y falta de enriquecimiento ambiental. |
Aunque generalmente no se observa una afectación significativa del rendimiento productivo, la PEN incrementa el riesgo de infecciones secundarias, lo que puede traducirse en un aumento de la morbilidad y la mortalidad.
Los estimbióticos (stb) son aditivos administrados en bajas concentraciones que estimulan la fermentación de la fibra, favoreciendo el establecimiento de un microbioma intestinal más eficiente en la fermentación de polisacáridos no amiláceos.
Esto conduce a una mayor producción de ácidos grasos de cadena corta, una reducción de la fermentación proteica y condiciones más favorables en el intestino posterior.
Se llevaron a cabo tres estudios experimentales para evaluar el posible
efecto beneficioso de un estimbiótico sobre la necrosis auricular y el microbioma fecal en lechones en etapa de recría.
En el Experimento 1:
Se asignaron aleatoriamente 600 lechones (machos y hembras) a 20 corrales con 30 animales por corral (n = 10 por tratamiento).
Los animales fueron alimentados con una dieta común a base de trigo y cebada.
Los tratamientos consistieron en un grupo control sin estimbiótico (CON) y un grupo con estimbiótico (Signis, 0,15 g/kg; STB).
La incidencia de necrosis auricular se registró de forma individual a los 28 días postdestete y se analizó mediante prueba de chi-cuadrado.
La mortalidad fue evaluada mediante ANOVA.
En el Experimento 2:
Un total de 65.200 lechones fueron distribuidos en 8 corrales.
Los lechones, alimentados con una dieta común a base de maíz y soja, recibieron ya sea el tratamiento control (CON) o el tratamiento con estimbiótico (Signis, 0,10 g/ kg; STB).
La necrosis de oreja se clasificó en dos categorías: 1) lesiones leves y 2) lesiones moderadas a severas, registrándose en las semanas 1, 3 y 5 postdestete. 6 nutrinews.com. | Leer artículo online
También se registraron la mortalidad y el número de tratamientos inyectables.
La mortalidad fue analizada mediante regresión binomial, mientras que la incidencia de PEN y la tasa de tratamientos inyectables fueron analizadas mediante regresión de Poisson, considerando como efecto fijo el tratamiento y como efectos aleatorios la granja de origen, el sitio y el corral.
En el Experimento 3:
Se incluyeron 47.200 cerdos distribuidos en 10 corrales.
Los animales fueron asignados aleatoriamente a una dieta estándar (CON) o a una dieta con estimbiótico (Signis, 0,1 g/kg; STB).
La mortalidad se registró a lo largo de las 6 semanas del ensayo y la puntuación de necrosis de oreja se evaluó al día 42.
En el Experimento 1 no se observaron diferencias significativas en mortalidad (P > 0,10). Sin embargo, 156 cerdos del grupo CON desarrollaron PEN, en comparación con sólo 27 del grupo STB (52 % vs. 9 %; P < 0,01).

Figura 1. Porcentaje de cerdos afectados por necrosis de orejas (PEN) en el experimento 1.
En el Experimento 2 no se encontraron diferencias en la mortalidad entre tratamientos. Los cerdos del grupo STB requirieron un 15% menos de tratamientos inyectables en comparación con el grupo CON (P < 0,05).

Figura 2. Porcentaje de tratamientos inyectables recibidos por los animales en el experimento 2
En el Experimento 3, los cerdos alimentados con STB presentaron una menor incidencia de necrosis auricular (3,09 % vs. 4,08 %; P < 0,05) y menor mortalidad (2,42 % vs. 2,86 %; P < 0,05), lo que representa una reducción total del 32% en PEN y del 18% en mortalidad.

Figura 3. Porcentaje de mortalidad y necrosis de orejas (PEN) en los cerdos del experimento 3
| En conclusión, la suplementación con un estimbiótico en la dieta de lechones durante la recría parece ser una estrategia eficaz para mitigar los efectos negativos asociados con la necrosis auricular porcina (PEN). |