La producción animal moderna enfrenta numerosos desafíos para garantizar el rendimiento zootécnico y la salud de las aves, cerdos y rumiantes. Entre ellos, la presencia de micotoxinas en los ingredientes del alimento es uno de los más relevantes.
Las micotoxinas son metabolitos tóxicos producidos por hongos filamentosos que contaminan los granos utilizados en la alimentación animal. Incluso en bajas concentraciones, estas toxinas pueden comprometer seriamente el desarrollo de los animales, afectando directamente su salud intestinal, su rendimiento productivo y su respuesta inmunológica.
Entre las micotoxinas más comunes en la producción animal se encuentran:
Las Aflatoxinas (AFs), que afectan principalmente el hígado y tienen acción inmunosupresora;
Las Fumonisinas (FBs), que provocan alteraciones en el metabolismo de los esfingolípidos, perjudicando las células intestinales;
La Zearalenona (ZEA), con efectos estrogénicos, que altera la función reproductiva y puede dañar la mucosa intestinal;
Los Tricotecenos (como el DON – deoxinivalenol), que inhiben la síntesis proteica y afectan directamente la integridad intestinal;
Y la Ocratoxina A (OTA), que daña los riñones y también altera la permeabilidad intestinal.
Estas toxinas pueden estar presentes simultáneamente en los ingredientes, generando efectos aditivos o sinérgicos, lo que agrava aún más los daños a la salud de los animales.
El intestino es uno de los principales órganos diana de las micotoxinas, ya que constituye una de las primeras barreras de contacto entre las toxinas ingeridas y el organismo animal.
Los efectos pueden ser diversos; sin embargo, se destacan cuatro principales:
Micotoxinas como el DON y las FBs reducen la altura de las vellosidades e incrementan la profundidad de las criptas intestinales. Esto resulta en una menor área de absorción de nutrientes y en una peor conversión alimenticia.
En infecciones subclínicas, esta atrofia puede no ser perceptible externamente, pero afecta directamente la ganancia de peso y la uniformidad del lote.
La integridad de la barrera intestinal depende de las uniones intercelulares (tight junctions) que controlan la permeabilidad del epitelio.
Diversas micotoxinas comprometen estas uniones, permitiendo la translocación de bacterias patógenas y toxinas al torrente sanguíneo, fenómeno conocido como “intestino permeable” (leaky gut).
La microbiota intestinal actúa como un ecosistema esencial para la digestión, la inmunidad y la defensa frente a patógenos.
Las micotoxinas alteran el perfil de la microbiota, reduciendo su diversidad y favoreciendo el crecimiento de bacterias indeseables, como Clostridium perfringens — agente causal de la enteritis necrótica — entre otras, como Salmonella sp., E. coli, etc.
La mucosa intestinal posee una intensa actividad inmunológica. Micotoxinas como las aflatoxinas y los tricotecenos interfieren en esta respuesta, inhibiendo la producción de anticuerpos, alterando el número de células inmunes y comprometiendo la respuesta a las vacunas.
Esto aumenta la susceptibilidad de las diferentes especies a infecciones bacterianas, virales y parasitarias.
La prevención y el control de las micotoxinas exigen un enfoque multifactorial que abarca desde la producción agrícola hasta la formulación y suplementación del alimento.
Las principales estrategias incluyen:
Buenas prácticas agrícolas y de almacenamiento.
Análisis y monitoreo de ingredientes.
Uso de adsorbentes de micotoxinas.
Apoyo a la integridad intestinal.
Con base en esto, Biochem ofrece soluciones preventivas para reducir los efectos nocivos de las micotoxinas sobre la salud intestinal y animal, efectos que muchas veces pasan desapercibidos debido a la falta de control en campo y en fábricas de alimento.
Biochem presenta una estrategia integrada para ayudar a enfrentar los diversos factores de riesgo que afectan a las aves, a los cerdos y el ganado lechero.
Para ello, cuenta con tecnologías desarrolladas en Alemania, presentes en sus productos, que actúan como herramientas de apoyo frente a los desafíos entéricos asociados a micotoxinas y agentes patógenos.
El principal objetivo es promover la integridad intestinal en las diferentes especies animales.
El programa de salud intestinal de Biochem actúa de forma preventiva mediante el uso de productos como adsorbentes de micotoxinas y probióticos.
Los adsorbentes son sustancias añadidas al alimento que se unen a las micotoxinas en el tracto gastrointestinal, impidiendo su absorción. Pueden ser de origen mineral (como bentonita y sepiolita) y/o orgánico (paredes celulares de levaduras, por ejemplo).
Los probióticos, por su parte, son microorganismos vivos que tienen un efecto benéfico sobre el huésped, modulando la microbiota y brindando soporte a la integridad intestinal, la cual también se ve afectada negativamente por las micotoxinas.
| Estos compuestos ayudan en la regeneración de la mucosa, el equilibrio de la microbiota y la modulación de la respuesta inmune. |
Dentro de su programa de salud intestinal, Biochem presenta los adsorbentes B.I.O.Tox y B.I.O.Tox Activ8.
Con una formulación desarrollada en Alemania y validada científicamente mediante diversos ensayos, estos son más que simples adsorbentes, ya que actúan de manera estratégica en la mitigación de los efectos negativos de las micotoxinas sobre la integridad intestinal, el sistema inmunológico y el rendimiento productivo.
Sus principales acciones incluyen:
Adsorción eficiente y de amplio espectro: compuesto por arcillas purificadas y modificadas, además de carbón y pared celular de levadura, B.I.O.Tox presenta alta afinidad por varias micotoxinas relevantes en la producción animal, sin interferir en la absorción de otros nutrientes esenciales como vitaminas y minerales.
De forma particular el B.I.O.Tox Activ8, tiene una capacidad de unión superior de toxinas de fusarium, especialmente Deoxinivalenol (DON). Además a parte de las arcillas el B.I.O.Tox Activ8, también posee en su composición activos desintoxicantes naturales para estimular el sistema antioxidante y función hepática de los animales. Los polifenoles presentes en el cardo mariano y los extractos de uva, pueden contribuir a proteger el organismo animal frente a los daños asociados a las micotoxinas. Además, ofrecen un valor añadido al aliviar el metabolismo, especialmente en lo que respecta al estrés oxidativo.
TechnoSpore es un probiótico de última generación desarrollado para su uso en diversas especies animales, formulado con la cepa Bacillus coagulans DSM 32016.
Esta cepa fue seleccionada cuidadosamente por su estabilidad, resistencia al calor, capacidad de producción de ácido láctico y, principalmente, por sus efectos benéficos sobre la microbiota intestinal.
Bacillus coagulans DSM 32016 es una bacteria formadora de esporas con una ventaja única: combina las propiedades beneficiosas de las bacterias ácido-lácticas (como la producción de ácido láctico) con la resistencia de los bacilos esporulados.
| Esto significa que sobrevive al procesamiento térmico del alimento, al pH ácido del estómago y se activa en el intestino de los animales. |
Sus principales funciones son:
Competir por nutrientes con bacterias patógenas, estabilizando la microbiota;
Producir ácido láctico, creando un ambiente hostil para patógenos;
Estimular la microbiota benéfica;
Apoyar la función inmunológica;
Mejorar la digestibilidad de los nutrientes de la dieta.
La combinación de B.I.O.Tox/ B.I.O.Tox Activ8 y TechnoSpore en la dieta puede potenciar los beneficios observados con el uso individual de cada producto.
En la práctica, el uso conjunto de estas tecnologías ofrece un soporte ideal para un plantel más saludable, productivo y competitivo, alineado con el compromiso de ofrecer un alimento seguro y de alta calidad al consumidor final.
Estudios realizados tanto a nivel mundial como en Brasil demuestran que la adopción del programa de salud intestinal de Biochem, con la inclusión de los productos B.I.O.Tox/ B.I.O.Tox Activ8 y TechnoSpore en las dietas, resulta en beneficios consistentes, entre ellos:
Mejora en la consistencia de las heces;
Mejora de la integridad intestinal y del equilibrio de la microbiota;
Mayor homogeneidad de los lotes y soporte al rendimiento zootécnico;
Herramienta efectiva dentro de estrategias de producción libres de antibióticos como promotores del desempeño.
Tanto los adsorbentes B.I.O.Tox/ B.I.O.Tox Activ8 como TechnoSpore incorporan tecnología de producción alemana, con comprobación científica y resultados consistentes a campo, incluso en diferentes condiciones de desafío y regiones del mundo.
Con base técnica sólida, tecnología avanzada y beneficios comprobados, estos productos se consolidan como herramientas estratégicas para los productores que buscan respaldo para el rendimiento y una producción sostenible.
Desarrollados por Biochem, empresa global especializada en soluciones para la producción animal, B.I.O.Tox/ B.I.O.Tox Activ8 y TechnoSpore se consolidan como soluciones eficaces ante los desafíos que se presentan en la producción animal moderna.
| Al elegir estos productos, usted invierte en innovación con resultados prácticos y consistentes para enfrentar los crecientes desafíos de la producción. Cuente con quien está alineado con estos objetivos. Cuente con Biochem. |