La Universidad de Alicante está probando una tecnología basada en el hongo Pochonia chlamydosporia para combatir plagas agrícolas y reforzar la resistencia de los cultivos. El proyecto, desarrollado por el grupo de Fitopatología de la institución valenciana, utiliza un sistema de encapsulación con quitosano para proteger las esporas del hongo y facilitar su aplicación en agricultura. La iniciativa busca ofrecer una alternativa sostenible frente a los problemas fitosanitarios que afectan a numerosos cultivos, especialmente aquellos provocados por nematodos presentes en el suelo.
🦠 Un aliado biológico frente a las plagas del suelo
Las plagas de nematodos representan uno de los principales desafíos en agricultura debido a que actúan directamente sobre las raíces de las plantas. En muchos casos, los síntomas no son visibles hasta que el cultivo ya ha perdido vigor productivo. Para responder a este problema, los investigadores alicantinos han apostado por un sistema de control biológico basado en hongos beneficiosos.
El formulado desarrollado encapsula las esporas del hongo en una matriz de quitosano, un biopolímero natural que actúa como protección y facilita la liberación progresiva del microorganismo en el suelo. Esta técnica permite mejorar la supervivencia del hongo y aumentar su eficacia frente a nematodos formadores de quistes y agallas.
Además, el hongo tiene capacidad para colonizar la rizosfera y favorecer el equilibrio microbiológico del suelo, contribuyendo a mejorar la resistencia natural de los cultivos y el desarrollo radicular de las plantas.


























