28 Feb 2022
La acidosis ruminal continúa siendo un trastorno digestivo común en el ganado de carne y puede conducir a reducciones marcadas en el rendimiento del ganado.
Esta enfermedad refleja un desequilibrio entre la producción microbiana de ácidos grasos volátiles (AGV) y la absorción ruminal de éstos.
Los cambios microbianos en la acidosis subaguda se asemejan a los observados durante la adaptación a la alimentación con granos. La disminución de la población de protozoos ciliados es una característica común de ambas formas de acidosis y puede ser un buen indicador microbiano de un rumen acidótico. Se cree que otros factores microbianos, como la presencia de endotoxinas y la histamina, contribuyen a los efectos sistémicos de la acidosis.
El reticulo-rumen es un ecosistema anaeróbico en el que la digestión microbiana de los alimentos convierte a los sustratos fermentables principalmente en ácidos orgánicos, que luego se absorben en su mayoría.
Mientras la disponibilidad de sustrato no sea excesiva y la tasa de absorción se mantenga a la altura de la producción, la fermentación ruminal es estable y el pH ruminal a menudo se encuentra en el rango de 5,8 a 6,5 en el ganado adaptado al grano.
El pH ruminal fluctúa considerablemente en un período de 24 horas y está influenciado por:

En el ganado de carne alimentado con dietas altamente concentradas, la capacidad del animal para amortiguar el rumen está limitada por una secreción salival inadecuada. Si la capacidad de absorción de la pared ruminal se ve afectada por papilas ruminales anormales o rumenitis, la posibilidad del animal para mantener un pH ruminal estable se ve afectada.
El pH ruminal es un factor crítico en la función normal y estable del rumen debido a su profundo efecto sobre las poblaciones microbianas y los productos de fermentación, y sobre las funciones fisiológicas del rumen, principalmente la motilidad y la función de absorción.
Cuando el pH ruminal cae por debajo de 5,6 se da un cambio en las poblaciones microbianas hacia la producción de ácido láctico, lo que reduce aún más el pH ruminal.
Leer también: “Acidosis ruminal ¿De qué se trata esta enfermedad?”
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